Evo Morales cree que puede haber un "golpe" si el MAS gana las elecciones en Bolivia

Evo Morales cree que puede haber un "golpe" si el MAS gana las elecciones en Bolivia

Evo Morales, quien fuera presidente de Bolivia durante 14 años, se encuentra refugiado en Buenos Aires, Argentina. Desde allí encabeza la campaña de su partido para las elecciones del 3 de mayo de 2020. France 24 en Español habló con él.

Los  temas de una entrevista con Evo Morales debían girar en torno a su salida del poder, el gobierno interino de Jeanine Áñez, las elecciones generales del 3 de mayo próximo, y su rol como líder del Movimiento al Socialismo-Instrumento Político por la Soberanía de  los Pueblos (MAS-IPSP o MAS).

Pero la entrevista se grabó el viernes 13 de marzo, en unas oficinas en el histórico barrio de San Telmo, cuando el tema más inmediato ya era la pandemia de coronavirus Covid-19.

Y ese fue el inicio.

"Conversando con el hermano Lucho (Luis) Arce, candidato a la Presidencia, hemos suspendido grandes concentraciones, de 30.000, 40.000 compañeros", dijo Morales, respecto a las medidas que adoptó el MAS, al igual que otros partidos que disputarán las elecciones. "Las reuniones con cinco, seis, diez personas siguen", continuó, "son las otras formas de hacer campaña, pero también se hará, mediante redes, mediante los medios de comunicación".

La pregunta obligada, no obstante, era si no sería buena idea postergar las elecciones ante la amenaza del Covid-19 y en el marco de una estrategia casi global de distanciamiento social para prevenir el contagio.

"Verá el Tribunal Supremo Electoral (TSE)", respondió, "pero desde un punto de vista personal no creo".

"En las elecciones no hay grandes concentraciones", agregó, "van uno por uno, votan y se van".

En términos personales, dijo, que en función de las recomendaciones del Gobierno argentino suspendió reuniones. "Me dijeron de 600 personas para abajo puede reunirse", contó. Y que, entonces, solo se reúne con 10, 15, 20 personas a la vez. (Posiblemente esto vaya a cambiar con la profundización de las restricciones de contactos sociales, para prevenir el contagio.)

Se desconoce su estado de salud real y cuánto realmente debería cuidarse. Por un lado se lo ve de buen talante, incluso aparenta mucho menos de los 60 años que tiene (a partir de esa edad se considera grupo de riesgo). Pero por otro lado viajó desde Argentina a Cuba en febrero para un tratamiento de salud, según informaron en su entorno, del que nunca se conocieron detalles.

"Vamos a seguir dirigiendo desde acá, superando los problemas internos que tenemos"

Morales llegó a Argentina el 12 de diciembre, dos días después de que asumiera el poder el presidente peronista Alberto Fernández.

Fue recibido con los brazos abiertos; el Gobierno no solo le dio carácter de refugiado, sino que le ha permitido desarrollar su actividad política, a pesar de que al comienzo parecía haberle solicitado que las restringiera. En el país, que tiene una gran comunidad boliviana, también ha recibido el respaldo de organizaciones sindicales, que le han brindado su capacidad logística para desarrollar eventos, entre otras cosa.

Desde Buenos Aires, dirige la campaña de su partido: "Tengo la obligación como presidente del MAS y como presidente de mis seis federaciones del trópico de Cochabamba, pues cómo ayudar, apoyar".

Aunque es más que solo eso, como él mismo explicó: "Acá en Buenos Aires hemos elegido a los candidatos a presidente y vicepresidente (Luis Arce y David Choquehuanca, respectivamente)". Aunque dijo que rechazó la propuesta de decidir desde la capital argentina los candidatos a senadores y diputados.

"¿Hemos tenido problemas? Sí, hay problemas", dijo. "Vamos a seguir dirigiendo desde acá, superando los problemas internos que tenemos". 

"Un  golpe, no de la derecha boliviana, de Estados Unidos"

Luego puso el acento en que su salida del poder, cuando renunció el 10 de noviembre de 2019, fue consecuencia de "un golpe, no de la derecha boliviana, de Estados Unidos". 

Morales dejó la Presidencia, luego de presiones políticas, militares, policiales, tras unas elecciones en las que según la Organización de Estados Americanos (OEA) hubo irregularidades en su victoria en primera vuelta, y en las que según el expresidente y algunos analistas internacionales no hubo fraude.

Sin embargo, durante la entrevista, cuando se le preguntó acerca de las pruebas de un supuesto complot estadounidense para sacarlo del poder, mostró titulares de prensa, como uno de fines de enero, en el que se recoge una cita de David Hale, subsecretario de Estado para asuntos políticos de EE.UU., en la que dice "considero que sin Evo Morales Bolivia está en el camino correcto". U otro, que habla de que el presidente de EE.UU., Donald Trump, aplaudió a militares y al pueblo bolivianos tras la salida de Morales del poder.

Otro argumento que expuso Morales fue el siguiente: "Yo convoqué al encargado de negocios (de la embajada de EE.UU. en Bolivia), faltando tres, cuatro semanas para las elecciones, no tengo documentos, tenía documentos, con carro de la embajada, carro diplomático, haciendo campaña contra mí, y diciendo: 'Si no votan por el Evo, vamos a hacer un camino pavimentado'".

Según el expresidente operaron algunos norteamericanos para sacarlo del poder, "con un gran financiamiento de EE.UU.". ¿Qué gente, le preguntó France 24 en Español?. "No tengo los nombres", respondió.

"Usted no puede opinar sobre Argentina, usted puede opinar sobre temas políticos, sociales, económicos de su país"

En todo caso, la relación entre Morales y EE.UU. no es menos que tensa. Eso pone a Argentina en un cierto aprieto, en un contexto en el que está intentando renegociar su enorme deuda externa para no caer en cesación de pagos, y teniendo en cuenta que EE.UU. tiene el voto de más peso en el directorio del Fondo Monetario Internacional, al que el país le debe 44.000 millones de dólares.

Justamente,  cuando llegó a Argentina el canciller de este país, Felipe Solá, le había pedido que limitara sus comentarios y apariciones políticas, algo que finalmente no ocurrió.

"Yo  llegué, respeté ese mensaje del canciller", dijo Morales, "ese primer domingo me reuní con el presidente Alberto Fernández, con la Cristina (Fernández, vicepresidenta del país), me han explicado las normas de un refugiado: 'Usted no puede opinar sobre Argentina, usted puede opinar sobre temas políticos, sociales, económicos de su país'".

"Estoy cumpliendo todo lo que dijo el presidente de Argentina".

Sí reconoció que tuvo restricciones para viajar a la zona de frontera que Argentina mantiene con Bolivia, que era su intención desde un principio, como forma de acercar la campaña a su país.

"Primera razón: que en la frontera los gobernadores (de las provincias argentinas) eran de la oposición", explicó, "y segundo, información pública, que EE.UU. no quería que vaya a la frontera".

Un golpe es posible si gana el MAS, cree Morales: "Es el plan B"

El  MAS está primero en las encuestas, aunque los números sugieren que habrá segunda vuelta.

Morales cree que no ocurrirá: "Vamos a ganar en primera vuelta", dijo, "alguna gente que votó a la derecha, ahora se dan cuenta de cómo se vive en la dictadura, con un gobierno de derecha; ahora estamos más fuertes, más firmes y más grandes".

Pero teme que pueda haber un golpe si gana su partido: "Puede pasar, es una dictadura, no respeta la Constitución", dijo. "Es el plan B".

Ante ese escenario, ¿qué respaldo cree que tendría su partido por parte de las fuerzas armadas y la policía? "Habría que preguntarle a ellos", dijo y que a la policía "los engañaron, les mintieron".

También dijo que hay comandantes militares que los respaldarían: "Puede haber algún fraccionamiento, mucho depende de (cada) comandante".

"El  movimiento indígena nunca ha sido rencoroso"

Morales y otros de los miembros de su partido están siendo acusados judicialmente en causas que son consideradas, en muchos casos, arbitrarias.

¿Qué ocurriría con quienes hoy están en el poder, como la presidenta interina Jeanine Áñez, en caso de un triunfo del MAS?

"El movimiento indígena nunca ha sido rencoroso", dijo Morales. "Aquí hay un órgano judicial que tiene que hacer justicia, y otra cosa es el poder Ejecutivo, y además de eso yo no soy presidente y no puedo decidir, pero si usted me hace presidente, ningún problema".

"Ahora me han provocado: hasta mi muerte voy a hacer política"

¿Entonces, le gustaría volver a ser presidente? "No, para nada, yo ya hice mi tiempo; en todo caso tenía yo un plan: acabar esta gestión, como habíamos ganado, y en 2025 dejar la política".

"Ahora me han provocado: hasta mi muerte voy a hacer política".

Sin embargo, no podrá ser candidato a senador, porque fue inhabilitado por el TSE.

"Eso  demuestra que ya empieza el fraude, y con participación de EE.UU.", dijo sobre eso.

Su partido está pidiendo revisar la decisión, pero Morales dijo que si no lo habilitan, "es su derecho, yo no estoy desesperado".

Aunque él asegura que no ve una posibilidad de que el MAS pierda las elecciones, aun si eso ocurriera dice que regresaría a su país.

"Gane o no gane vuelvo a Bolivia".

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