Erdogan busca estrechar la alianza militar con Putin frente a las presiones de EEUU

Erdogan busca estrechar la alianza militar con Putin frente a las presiones de EEUU

Rusia y Turquía apuestan por seguir adelante en su 'incómoda alianza'. Son rivales en los conflictos de Siria y Libia, apoyan a bandos distintos en el pulso de Armenia y Azerbaiyán por Nagorno Karabaj y tienen desacuerdos por la soberanía de Crimea. Pero Rusia suministra tres cosas que los turcos necesitan: turistas, energía y armas. Este último ingrediente preocupa a Estados Unidos, que no quiere técnicos rusos cerca de los aviones de la OTAN, una alianza en la que los turcos son el segundo ejército más importante.

El desencuentro con EEUU ha acercado a dos sistemas autoritarios. Los presidentes de Rusia y Turquía se reunieron en la ciudad rusa de Sochi, en la costa del mar Negro, con la única presencia de sus traductores. En la agenda de las negociaciones entre ambos líderes destacaban las relaciones bilaterales y también la situación en Siria, Libia, Afganistán y el Cáucaso. Vladimir Putin precisó que "las negociaciones a veces no son fáciles, pero siempre cuentan con un resultado positivo al final".

El presidente Recep Tayyip Erdogan acudía a la cita con la esperanza de poder presionar a Putin para volver a otro alto el fuego que ponga fin al asalto del ejército ruso y sirio contra los combatientes respaldados por Turquía en la región siria de Idlib. En los días previos a la cumbre de esta semana, los combatientes rebeldes respaldados por Turquía informaron de que Rusia ha intensificado los ataques aéreos.

"Los pasos que damos juntos con respecto a Siria tienen una gran importancia. La paz allí depende de los lazos entre Turquía y Rusia", recordó Erdogan a Putin al comienzo de sus conversaciones.

La posible compra turca de más baterías rusas de defensa antimisiles S-400 era uno de los puntos principales de la agenda. Turquía, que es miembro de la OTAN, compró las primeras baterías rusas de defensa antimisiles S-400 en 2019. Washington ha dejado claro siempre que se opone firmemente a esto y hasta ha puesto en marcha sanciones contra Ankara. Para Moscú esta venta no sólo es un negocio económico sino una manera rentable de dividir a la OTAN.

Erdogan indicó la semana pasada que Turquía sigue teniendo la intención de adquirir su segundo lote de S-400, recordando que ningún país le puede decir a Ankara qué hacer. Y en su encuentro con Putin -al menos en el breve intercambio que mantuvieron delante de los periodistas- Erdogan le dijo a su homólogo ruso que quería una mayor cooperación en defensa independientemente de las objeciones de Estados Unidos.

"No es posible que retrocedamos, es de gran importancia para nosotros continuar fortaleciendo los lazos entre Turquía y Rusia cada día", dijo Erdogan ante un Putin satisfecho. El líder turco hizo una velada referencia a las presiones de EEUU y se mostró dispuesto a seguir adelante. Esta reunión ha sido el primer encuentro presencial para Putin desde que decidió guardar confinamiento por culpa de varios casos de coronavirus que se dieron en su entorno.

LOS NEGOCIOS VAN BIEN

Las relaciones comerciales entre Rusia y Turquía avanzan de manera positiva, destacó el presidente ruso durante la reunión. Rusia en lo que va de año ha representado alrededor de la mitad de las importaciones de gas de Turquía, que depende en gran medida del exterior para cubrir sus necesidades energéticas. Además, el conglomerado nuclear ruso Rosatom está construyendo una planta nuclear en Akkuyu, en el sur de Turquía. Putin ha dicho que comenzará a funcionar en 2023.

El pasado año el comercio entre Moscú y Ankara se redujo en más de un 20%. Pero en 2021 no solo se recuperaron las pérdidas provocadas por la pandemia, sino que "hubo un aumento de más del 30%", dijo Putin en declaraciones difundidas por la agencia rusa Sputnik. Con las hortalizas de la UE en la lista de contra sanciones rusas, los productos turcos tienen ahora su gran oportunidad.

En Turquía los deseados son los veraneantes rusos. "Quiero expresar un especial agradecimiento por haber apoyado a nuestro país en la esfera del turismo", dijo Erdogan. Turquía recibió 6,8 millones de turistas rusos en 2019; y solamente 1,5 millones en 2020. En estos primeros 9 meses del año en curso el sector se recuperó y 2,5 millones de rusos pasaron las vacaciones en Turquía.

EQUILIBRIOS DE ERDOGAN
Erdogan quiere a Putin a su lado pero sin romper puentes con EEUU, por lo menos para evitar más sanciones. Tal vez por eso Rusia y Turquía han tenido algunos desencuentros este año. El gobierno turco declaró hace unos días que los votos emitidos en Crimea en las elecciones parlamentarias rusas celebradas este mes no tienen valor jurídico para Ankara, puesto que Turquía no reconoce la adhesión de la península por parte de Rusia. El Kremlin rechazó de antemano tocar ese tema durante el encuentro: "No hay nada que debatir con Turquía respecto al tema de Crimea", dijo Peskov antes de la reunión.

En cuanto a la relación de Turquía con EEUU, Erdogan ya dijo antes de la cumbre que, aunque los dos países deberían trabajar juntos como amigos, "el rumbo actual no augura nada bueno".

El líder turco dejó claro que él y el presidente de Estados Unidos, Joe Biden, no habían "comenzado bien". Y eso a pesar de que durante varios meses había lanzado diversos mensajes de complicidad con el objetivo de reavivar los lazos con Washington. Además de sus palabras sobre Crimea, Erdogan ofreció ayuda a Ucrania, y también colaboración de cara a la protección del aeropuerto de Kabul tras la irrupción talibán. Incluso hubo rumores de que los controvertidos sistemas de misiles se alojarían en la base aérea de Incirlik bajo la dirección conjunta de Turquía y el ejército estadounidense. Pero todos los gestos no sirvieron para ablandar al líder de EEUU. Erdogan volverá a reunirse con Biden en la cumbre del G-20 en Roma a finales de octubre, con los mismos problemas sobre la mesa.

www.prensa.cancilleria.gob.ar es un sitio web oficial del Gobierno Argentino