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Entre problemas, el Mercosur tuvo mínimo crecimiento

Entre problemas, el Mercosur tuvo mínimo crecimiento

Además de problemas políticos, el Mercosur ha tenido en los últimos años complicaciones económicas, principalmente en sus socios grandes.

El 2018 comenzó con mejores perspectivas para las economías de los cuatro socios fundadores que las que cerraron el año. Las autoridades tanto de Brasil, como de Uruguay y Paraguay esperaban un crecimiento mayor al que sus países obtuvieron, mientras que las señales positivas iniciales en Argentina se derrumbaron antes de cerrar el primer semestre. De esta forma, el Producto Bruto Interno (PBI) del bloque en su conjunto creció 0,4% en el promedio de 2018 con respecto al año anterior, calculó Búsqueda a partir de los datos de cada organismo oficial encargado de la medición del nivel de producción. Las estadísticas de los dos socios más chicos fueron las últimas en difundirse, sobre el cierre de marzo.

Justamente, Paraguay fue el que presentó el mayor aumento del PBI (3,6%), seguido por Uruguay (1,6%) y Brasil (1,1%). Del otro lado, Argentina cerró el año en medio de una recesión: se contrajo 2,6%. El peso ponderado mayor que tienen esos últimos dos socios en el cálculo hace que el crecimiento del PBI del Mercosur estimado por Búsqueda quede por debajo de 1%, a pesar del mejor desempeño de los países menores.

La expansión del 2018 no fue ni la tercera parte del año anterior (1,5%), cuando todas las economías crecieron; antes, en 2014, el aumento del PBI regional había sido nulo, y se contrajo en 2015 y en 2016.

Si se incluye en el análisis a Chile —que tiene el estatus de Estado asociado y no integra la unión aduanera—, el Producto del Mercosur (ampliado) aumentó 0,7% en 2018. La economía chilena creció 4% ese año.

Argentina. El 2018 había arrancado con cierto optimismo en torno a la economía argentina; el primer trimestre marcó un crecimiento de 4% respecto al mismo trimestre del 2017. Pero eso se derrumbó con la facilidad que tienen los argentinos de ir de un extremo al otro. En mayo se produjo una aceleración de la depreciación del peso ante el dólar que detonó la confianza de los inversores que habían sostenido el crecimiento previo.

El presidente, Mauricio Macri, tuvo que solicitar al Fondo Monetario Internacional (FMI) un préstamo récord para el país buscando dar algo de sostenibilidad a una economía que entró en crisis. El efecto positivo sobre la confianza duró poco y el precio del dólar volvió a saltar; luego, en octubre, el gobierno instaló un esquema de banda de flotación para la cotización que trajo cierta estabilidad (aunque en las últimas semanas el tipo de cambio subió otra vez y se ubicó en torno a los 42 pesos argentinos).

El gobierno de Macri ha fracasado en contener la inflación (que supera el 50% anual), el desempleo se mantiene firme en 9,1% y un tercio de la población vive en situación de pobreza. En cambio, sí logró cumplir la metas de reducir el déficit fiscal primario (antes del pago de intereses de deuda) en 1,4% del PBI, con lo cual se espera que el FMI apruebe esta semana un desembolso de US$ 10.800 millones.

Con ese panorama, Argentina celebrará elecciones presidenciales en octubre próximo.

Brasil. Por segundo año consecutivo, en 2018 la mayor economía del Mercosur y del continente logró crecer tras una dura recesión. Con la tasa de desempleo en 12% y la inflación anual en el entorno de 4%, la principal preocupación pasa por reducir el déficit fiscal, que ronda el equivalente a 7% del PBI. Fue en ese contexto que el diputado ultraderechista Jair Bolsonaro ganó las elecciones y se transformó, en enero de 2019, en el nuevo presidente de Brasil.

Su Poder Ejecutivo envió recientemente una propuesta de reforma para mejorar las finanzas de la seguridad social —donde está una de las principales causas del desequilibrio fiscal— que, sin embargo, está encontrando resistencias en el Congreso.

Paraguay. El crecimiento de 3,6% de 2018 fue, sin embargo, algo menor que lo que esperaban las autoridades económicas paraguayas (4%). A la vez, está por debajo del crecimiento promedio que venía arrojando antes de la sequía que azotó al país cinco años atrás.

El 2019 arrancó otra vez con escasez de lluvias, que afectará los niveles de producción de soja. Esto llevó al FMI a pronosticar un crecimiento del PBI de 3,5% para este año.

Uruguay. El crecimiento del Producto fue por debajo de lo que esperaban las autoridades uruguayas: 1,6% en el promedio de 2018, sustentado más que nada en los sectores de transporte y comunicaciones. Estos no son rubros de los más dinámicos en la generación de puestos de trabajo, lo que explica la caída en los niveles de empleo en los últimos dos años (y tasas de desocupación superiores a 8% en varios meses).

Al mismo tiempo, el déficit fiscal anual continúa aumentando (4,5% del PBI actualmente), mientras que la inflación sigue por encima del 7% establecido como techo del rango meta gubernamental.

Chile Con un crecimiento de 4% el año pasado, la economía chilena se mantiene como una de las más estables de la región.

El ministro de Hacienda, Felipe Larraín, informó un recorte en las proyecciones para 2019 y aseguró que llegar a un 3,5% sería ―un logro muy importante‖.

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