Embajador argentino dijo que el Mercosur construye sobre "arenas movedizas"

Embajador argentino dijo que el Mercosur construye sobre "arenas movedizas"

El representante permanente, Mauricio Devoto, dijo que el bloque tiene serios problemas para comunicar lo que hace, aunque señaló avances en la construcción de la ciudadanía del Mercosur

El Mercosur tiene mala prensa, diría algún especialista en comunicación, tras examinar las noticias que desde hace varios años se publican sobre el bloque. Juzgar la utilidad de la organización regional en función de su capacidad de crear oportunidades comerciales y las frustraciones acumuladas durante más de un cuarto de siglo en ese sentido no solo podrían explican el fenómeno mediático sino que contribuyeron a consolidar la idea –extendida socialmente- de que el Mercosur tiene poca utilidad para los ciudadanos de los estados parte.

Preocupado por esta percepción, reconociendo las falencias del bloque y consciente de que el Mercosur siempre tuvo un serio problema de comunicación para transmitir sus avances, el representante permanente de Argentina ante Mercosur y Aladi, el embajador Mauricio Devoto, organizó el jueves un desayuno con periodistas y académicos para hablar del “otro” Mercosur.

Sin usar un solo eufemismo diplomático, Devoto hizo un diagnóstico categórico: este proceso de integración ha tenido sus fallas a lo largo de los años y los responsables directos son sus miembros. “Seguimos construyendo sobre arenas movedizas. Si se siguen construyendo cosas para arriba en cuatro o cinco años te las tiran en dos minutos. A mí me pasa con las cosas que escribo (para la cancillería argentina): me piden y me rehúso a escribir sobre cosas de coyuntura sin modificar temas de fondo”, dijo. Y fue un paso más. El esfuerzo que hacen los países por mantener toda esa institucionalidad burocrática –inentendible para la mayoría de la gente– es injustificable si no redunda en el principal objetivo con el que fue concebido el tratado fundacional de Asunción: generar un impacto positivo en la calidad de vida de los habitantes del cono sur.

Devoto entiende que el Mercosur es (o debería ser) valorado como algo más que un intento de generar libre comercio o una unión aduanera. Para el representante argentino, el proyecto de integración debe ser ponderado a la luz de la capacidad de derribar fronteras nacionales y facilitar la movilidad.

En particular, resaltó el trabajo que viene realizando la Comisión de Representantes Permanentes, con sede en Montevideo, para la consolidación de una “ciudadanía del Mercosur”, cuyo estatuto se procura que esté pronto para el 2021. Destacó la sintonía y actitud proactiva que adoptaron los representantes de los cuatro socios fundadores en torno a este tema en los últimos dos años.

Así como la Unión Europea trabaja desde hace varios años y de forma incansable en diferentes líneas de acción para fortalecer el concepto de comunidad, el Mercosur impulsa una ciudadanía que abarca aspectos normativo-institucionales, convivencial-relaciones e histórico-simbólicos.

Devoto entiende que en este tema hubo avances relevantes que han pasado desapercibidos debido a los problemas que tiene el bloque para comunicar. Un ejemplo de ellos es el acuerdo sobre reconocimiento de títulos de de educación superior, que entró en vigencia en noviembre, y que permite que los títulos de grado de Agronomía, Ingeniería, Medicina, Arquitectura, Veterinaria, Odontología, Enfermería, Geología y Farmacia de universidades del Mercosur sean reconocidos en el bloque regional de modo automático. Esto redunda en la facilitación del ejercicio profesional y quedó de manifiesto con la masiva llegada de venezolanos a la región, opinó el embajador secundado de sus colaboradores.

Otro de los aspectos que Devoto resaltó, y que entiende que no es lo suficientemente destacado por el Mercosur, es el trabajo que realiza el Fondo para la Convergencia Estructural del Mercosur (Focem). Con recursos que provienen de ese fondo –que tiene por objetivo reducir las asimetrías propias de una membrecía que incluye dos enanos y dos gigantes– se han financiado distintas obras de infraestructura. El representante argentino ejemplificó que en el caso de la Unión Europea: cuando hay una ruta que fue construida con fondos comunitarios queda muy claro de donde salió el dinero porque un cartel así lo dice. Lo mismo debería ocurrir con el Mercosur, según dijo.

El embajador cree que el desarrollo del Estatuto de la ciudadanía del Mercosur encierra una oportunidad, aunque admitió que existen resistencias, sobre todo cuando se busca hacer transversal asuntos que suelen estar en manos de unos pocos. Los representantes permanentes empezaron a meterse en los grupos y foros temáticos para buscar “horizontalizar” las experiencias.

“Era un silo (el grupo de) Derechos Humanos –ejemplificó- y lo que hicimos fue hacer converger la experiencia hacia otras áreas. Ese fue el trabajo que hicimos: hay que consensuar y aprovechar todo el trabajo que se venía haciendo porque los tipos ni se comunicaban”, contó Devoto.

Canadá cerca

A pesar de que el foco de la conversación no estuvo en la parte económica, Devoto comenzó haciendo un resumen de los avances en la agenda externa del bloque. Uno de sus colaboradores, el diplomático Javier Binaghi dijo que hubo avances importantes tanto con EFTA como con Canadá. De hecho, subrayó que la negociación que estaba más cerca de finalizar es el acuerdo con el país norteamericano. La pretensión es poder firmar el acuerdo para fin de año, confirmó dijo el diplomático y confirmó El Observador con fuentes de la cancillería uruguaya.

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