El tecnócrata Tebune, antiguo primer ministro de Buteflika, gana las cuestionadas elecciones en Argelia

El tecnócrata Tebune, antiguo primer ministro de Buteflika, gana las cuestionadas elecciones en Argelia

Los manifestantes, que habían llamado al boicoteo de los comicios, han convocado más protestas para hoy

Abdelmajid Tebune, un veterano político que ocupó el cargo de primer ministro durante varios meses en 2017, será el nuevo presidente de Argelia tras imponerse en unas cuestionadas elecciones presidenciales celebradas ayer. Según anunció el viernes al mediodía la Junta Electoral (Anie por sus siglas en francés), Tebune obtuvo el 58% de los sufragios, seguido del islamista moderado Abdelkader Bengrina, con un 17%, y de Alí Benflis, el tercer candidato que superó el 10%.

El hirak, el movimiento de protesta que libra un pulso con el régimen desde febrero y que llamó al boicoteo de los comicios, ofrecerá su respuesta esta tarde en la calle, en una nueva jornadas de manifestaciones. Será la número 43. Tras la batalla electoral, el pulso entre el régimen y el hirak continúa. A primera hora de la tarde, miles de manifestantes seguidores del hirak ya empezaban a congregarse en el centro de Argel, tomado literalmente por las fuerzas de seguridad.

Tebune, de 74 años, ha ido escalando progresivamente todos los escalafones de la administración pública bajo la presidencia de Abdelaziz Buteflika hasta, finalmente, alcanzar su cima. Tras ocupar el cargo de gobernador de varias provincias, desde los años noventa ha alternado diversas carteras ministeriales. Sin carisma ni una oratoria atractiva, su perfil responde al del típico hombre de aparato. Una hora después del anuncio de su victoria, en su sede había más periodistas que voluntarios. De hecho, su campaña no tuvo suficiente músculo para enviar un representante a cada colegio electoral.

“La elección de Tebune es útil para el régimen porque le permitirá dotarse de una cara civil. Probablemente, ofrecerá diálogo a la oposición e incluso una reforma de la Constitución, pero difícilmente va a resolver la crisis política del país. Es un hombre de Buteflika, y no representa ningún cambio”, afirma Alí Bujlef, periodista político del diario Liberté, que pone en tela de juicio que Tebune goce del amplio apoyo popular que sugieren los resultados oficiales. Para el hirak, Tebune será solo una marioneta de los generales, que han tutelado la vida política del país desde la independencia en 1962.

Finalmente, la participación oficial fue del 41,14% -un 39,8% si se incluye el voto de la diáspora-, es decir, unos diez puntos menos que en 2014, cuando el expresidente Abdelaziz Buteflika arrasó con el 80% de los votos, pero cuya credibilidad fue mínima. La cifra oficial no es positiva para el hirak, cuyos activistas apostaban por una participación inferior al 15%. Sin embargo, la mayoría considera que el porcentaje está manipulado, pues no creen que la Anie, creada hace apenas tres meses, goce de una verdadera independencia. En las anteriores ocasiones, era el Ministerio del Interior quien se encargaba de organizar los comicios.

“La cifra de participación resulta dudosa, pero es posible. En Argel y la Cabilia la participación fue baja, pero en las zonas rurales de otras regiones fue más elevada. Ahora bien, hay que tener en cuenta que las personas dependientes del Estado han sido presionadas para votar. Por ejemplo, todos los miembros de las fuerzas de seguridad, que superan el millón, tenían que votar”, sostiene el analista político Othman Lahiani.

A falta de sondeos, Argel había sido durante los últimos días un hervidero de rumores. Al inicio de la campaña, se comentaba que Tebune sería el candidato favorito del general Gaid Salah, el jefe del Estado Mayor y verdadero hombre fuerte del país tras la dimisión del presidente Abdelaziz Buteflika. Ambos hombres, pertenecientes a la misma generación, mantienen una relación cercana. No obstante, a medida que avanzaba la campaña, la rumorología señaló a Ezzedine Mihubi, un poeta y antiguo ministro de Cultura, como el candidato preferido por el régimen.

Alí Benflis, de 75 años, era el tercer candidato en liza. En las filas de la oposición desde 2003, después de haber sido cesado por Buteflika del cargo de primer ministro, estaba considerado el candidato más cercano al hirak. Pero sus opciones se vieron comprometidas después de que la Fiscalía acusara a uno de los miembros de su campaña de ser un agente de “una potencia extranjera”. “La acusación resulta muy extraña, sobre todo por el momento en que llegó: al inicio del periodo de reflexión”, afirmaba durante la noche electoral Walid Ualad, su director de campaña.

Tras diez meses de estancamiento económico ante la inestabilidad política, y en un contexto de precios internacionales del petróleo relativamente bajos, los economistas alertan del riesgo de un deterioro de la economía del país. “A Tebune, con una legitimidad contestada por una parte de la población, le espera una tarea difícil. Los presupuestos del Estado recién aprobados recogen una subida de impuestos. Y en los próximos meses, a las protestas de tipo político se sumarán las de tipo social”, advierte Bujlef. “Mucho me temo que habrá un aumento de la represión”, tercia su colega Lyes Menacer. Argelia se adentra en una transición hacia un destino incierto.

www.prensa.cancilleria.gob.ar es un sitio web oficial del Gobierno Argentino