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"El sector educativo en Uruguay es una bomba de tiempo", alerta director del Banco Mundial

"El sector educativo en Uruguay es una bomba de tiempo", alerta director del Banco Mundial

ENTREVISTA A JESKO HENTSCHEL. En entrevista desde Buenos Aires por videollamada con El País, el director del Banco Mundial para Argentina, Paraguay y Uruguay desde 2015, destacó los “avances enormes” que ve en la economía uruguaya desde 2003 aunque señaló que el sector educativo es “una bomba de tiempo”.

Jesko Hentschel agregó que se necesita una “reforma, que Uruguay no tiene tanto tiempo  para  hacerla”.  Se  refirió  también  a  la  amenaza  que  plantea  el envejecimiento de la población y un camino de gasto en pensiones “que en algún momento se necesita rectificar”.

-¿Qué diferencias ve en Uruguay desde la primera vez que estuvo a hoy?

-Entre  2003  y  2007  había  trabajado  con  Uruguay  como  líder  de  programas sociales. Así que si lo comparo con 2003 hay avances enormes. En 2003 Uruguay tuvo  que  manejar  una  situación  macroeconómica  súper  sensible,  lo  hizo  diferente que  otros  países,  especialmente  diferente  que  Argentina,  no  hizo  un  default  y  si vemos las instituciones macroeconómicas a comienzos de la década anterior y hoy, hay  una  diferencia  enorme.  También  en  cómo  Uruguay  está  manejando  estos riesgos  macroeconómicos.  Uruguay  utiliza  seguros  (líneas  de  crédito  contingente con organismos internacionales, seguros contra sequía, contra shock de precios de petróleo) en una manera muy intensa en los últimos años, es algo que no he visto en otros países que tienen desarrollo como Uruguay.

-¿Qué otras diferencias ve?

La  parte  social,  desde  2003  a  hoy,  la  pobreza  pasó  de  33%  a  8%,  el  índice  Gini pasó  de  0,44  a  0,38  (cuanto  más  cercano  a  0  más  igualitario).  Estos  avances cambiaron  la  manera  en  cómo  una  gran  parte  de  la  población  se  vincula  con  el Estado.  Ahora  hay  una  clase  media  en  Uruguay  que  es  300.000  personas  más grande  que  en2003  y  obviamente  tiene  demandas  más  altas,  pero  también Uruguay es una democracia muy viva.

Por último, en los últimos 15 años tienen un sector agrícola que está produciendo con  precios  de  exportación  más  altos  que  Argentina  y  Paraguay  para  los  mismos productos.  Cambió  bastante  a  dónde  exportan.  Cuando  asumí  (como  director regional)  hace  cinco años,  el  entonces ministro  de  Ganadería  Tabaré  Aguerre  me presentó un PowerPoint con 99 diapositivas y me dijo: “vos que sos alemán, yo fui a  Alemania  y  comparé  elprecio  de  un  kilo  de  carne  uruguaya  en  una  carnicería alemana con el precio de un kilo de un Porsche y ¿sabes qué? La carne vale más que un kilo de Porsche”. Ahí hay un cambio.

Tienen  una  matriz  energética  mucho  más  limpia,  una  dependencia  más  baja  de importaciones  de  petróleo  y  tienen  una  industria  de  software  que  es  una  de  las luces para el futuro de Uruguay.

-Ahora, usted enumeró varios factores positivos, sin embargo los consumidores son hoy más pesimistas respecto a la situación económica, los empresarios también, la economía está estancada, ¿cómo explica esa diferencia?

Los seres humanos queremos ver avances positivos y también estamos pensando en  el  futuro.  Hay  dos  o  tres  desafíos  muy  importantes.  La  tasa  de  crecimiento  de Uruguay  de  1,6%  el  año pasado,  no  es  el  dinamismo  que  tenía  antes  y  esto  la gente  lo  ve  en  el  mercado  laboral,  en  la  tasa  de  desempleo  de  los  jóvenes  y también  en  el  incremento  salarial.  Es  real  que  la  economía  está  más  floja  que antes.  Ahora,  viendo  a  Uruguay  desde  Argentina,  es  una  comparación  bastante positiva.  Argentina  el  año  pasado  tuvo  una  recesión  y  este  año  también.  Una urgencia enorme que está muy centrada en el debate político es lo que pasa en el sector educativo en Uruguay, que para mi es una bomba de tiempo. Uruguaytiene una  tasa  de  abandono  que  es  tan  alta,  que  solo  40%  de  los  chicos  terminan  la educación  secundaria,  es  una  situación  muy  fuerte.  Hicimos  hace  poco  un  índice de capital humano, y un chico que nace en Uruguay con el sistema educativo y de salud  actual,va  a  tener  un  60%  de  la  capacidad  total  de  productividad  cuando tenga  18  años.  Los  11,8  años  promedio  de  estudio  se  trasladan  a  nueve  años promedio de aprendizaje. Esto es muy central para Uruguay. Especialmente porque el modelo de Uruguay es un contrato social en donde todos avanzan y los salarios reales  suben.  No  estamos  hablando  de  un  país  de  Asia  del  Este  que  está compitiendo  con  el  factor  precio  laboral,  ese  no  es  el  modelo  de  Uruguay  y  está bien.  Pero,  esto  implica  que  necesitan  tener  un  aumento  de  la  productividad  muy fuerte  en  el  futuro.  Y  aún  más  fuerte  porque  Uruguay  está  envejeciendo  bastante rápido  y  esto  pone  una  presión  muy  fuerte  sobre  el  sistema  educativo  y  de competencias.  Es  algo  clave  y  podría  explicar  este  desfase  al  comparar  con  el pasado.

-Usted  mencionó  al  inaugurar  la  oficina  del  Banco  Mundial  que  en  Uruguay aprendió  sobre  la  paciencia,  por  el  tiempo  que  llevan  las  discusiones  antes  de tomar  una  decisión.  En  ese  sentido,  ¿tiene  el  tiempo  suficiente  Uruguay  para encarar estos desafíos?

Mencioné  la  paciencia  porque  verdaderamente  la  aprendí.  Ustedes  tienen  una forma  de  debatir  y  consensuar  reformas  importantes,  en  que  llegan  a  una  gran parte de los grupos de interés de la sociedad y al final los cambios y reformas son más  estables.  Comparándolo  con  Argentina,  hicimos  un  estudio  sobre  cómo cambiaron las reglas fiscales en la relación del Estado nacional con las provincias y detectamos 14 cambios entre 1988 y hoy. Es muy difícil planificar si no sabes cómo te relacionas.

Entonces,  el  factor  educativo,  el  cambio  tecnológico  que  está  llegando  a  todo  el mundo  muy  rápido  y  el  cambio  demográfico,  donde  ustedes  van  a  tener  al  2050 más  de  un  quinto  de  la  población  con  más  de  65  años,  muestran  que  construir consensos  es  súper  importante,  pero  al mismo  tiempo  deberían  ser  en  una forma bastante  rápida.  Si  tomas  la  parte  educativa,  donde  hablamos  con  los  diferentes actores (incluyendo la organización Eduy21), es una reforma que Uruguay no tiene tanto tiempo para hacerla. Es una urgencia bastante grande.

-En   una   entrevista   con   Clarín   decía   que   Argentina  es   un   país   caro   en   la comparación internacional. En Uruguay está esa discusión desde hace un tiempo, ¿es un país caro? ¿Por qué?

-A  lo  que  me  referí  en  esa  entrevista  es  al  impacto  que  tiene  la  falta  de competencia  en  algunos  mercados  claves.  Hicimos  un  estudio  que  compara  la estructura  de  los  precios  relacionada  a  monopolios  u  oligopolios  en  algunos sectores claves. En Uruguay no hicimos un estudio sobre esto, pero si miramos el índice de competitividad que elabora el Foro Económico Mundial, Uruguay está 80 entre 140 países. Si hay mucho más competencia en Uruguay se puede lograr una baja  relativa  de  precios  o  que  el  margen  que  tienen  estas  empresas,  se  podría reducir.  La  competencia  en  países  como  Uruguay  viene  con  la  competencia externa, es un país pequeño y en fase de apertura. Pero, Uruguay podría tener un porcentaje de las exportaciones e importaciones aun más grande como porcentaje del PIB, si ves indicadores como Holanda que es un país pequeño y abierto tiene un grado de apertura de más de 100% del PIB. Esa apertura también va a generar una competencia para las empresas domésticas

-¿Y eso cómo se logra?

Esto  es  más  acuerdos  comerciales.  Aquí  vienes  directamente  al  futuro  del Mercosur.  Si  pudieran  llegar  a  una  integración  del  Mercosur  como  la  de  la  Unión Europea, podrían tener al comercio intra-Mercosuraumentando entre  20% y 60%, dependiendo de los diferentes productos. Lo más importante es que podrías llegar a  tener  acuerdos  comerciales  con  otros  bloques,  esto  es  muy  importante.  Mi primera  reunión  con  Uruguay  fue  cuando  el  presidente  (José)  Mujica  habló  en  el Banco  Mundial  y  al  referirse  a  la  parte  del  comercio,  estaba  sentado  en  el escenario con un pie afuera y dijo: “a nosotros nos gusta una pata adentro y otra afuera, para tener más opciones”. Creo que es correcto. El Mercosur no puede ser para Uruguay un chaleco de fuerza, es diferente a los países grandes.

-En  Argentina  hay  elecciones  al  igual  que  en  Uruguay,  ¿cómo  se  ve  con  esta polarización entre Mauricio Macri y Cristina Fernández?

El  debate  aquí  (en  Buenos  Aires)  es  muy  importante  sobre  los  modelos  de desarrollo.  Por  eso,  en  Uruguay  a  donde  fuimos  para  hablar  con  varios  de  los precandidatos en todos los partidos, lo que me gusta es que la discusión es sobre temas  claves:  educación,  seguridad,  macro/fiscal,  pero  los  temas  están  claros  y algunosejes son compartidos, como que Uruguay necesita el mundo exterior para desarrollarse  y  crecer,  que  Uruguay  es  un  país  con  un  valor  muy  grande  por  la equidad social. Esto lleva a una continuidad y estabilidad de políticas públicas que se ve en Uruguay y esmás difícil en otros países.

-Mencionó  como  características  la  previsibilidad,  la  estabilidad,  pero  algunos analistas  señalan  que  ya  solo  con  eso  no  alcanza  para  atraer  la  inversión extranjera que Uruguay necesita. ¿Qué tendría que hacer Uruguay para atraer esa inversión?

Si  quieren  inversiones  que  inviertan  en  el  país,  la  gente,  necesitan  inversiones  a largo plazo. Entonces, necesitan inversores que digan: “me voy a Uruguay porque es estable, previsible, transparente, la gente toma mate” y al mismo tiempo  tiene una base muy buena de capital humano. Una de las preguntas es sobre el clima de negocios -las reglas de juego para las empresas-pero la otra es si Uruguay tiene jóvenes  que  pueden  contribuir.  Por  eso  la  parte  de  educación  y  competencias  es clave.

¿Y a nivel  macro económico?

Hay dos o tres temas en el lado fiscal que sí son importantes. Ahora tienen gastos en pensiones que son del 11% del PIB, cuando el promedio en la OCDE es de 8% del  PIB.  Con  el  envejecimiento,  los  gastos  en  pensiones  y  saludvan  a  aumentar hacia 2050. Es un camino que en algún momento se necesita rectificar. No veo que un país  como  Uruguay  puede  gastar  en pensiones  y  salud,  un  22%  del  PIB  hacia 2050, es muy alto. Es una discusión que se necesita tener.

Lo otro es qué podría hacer la política fiscal para ser contracíclica. Si lo miras en el tiempo,  la política  fiscal  de  Uruguay  es  bastante procíclica  y  en  un  tiempo en  que baja el crecimiento económico, no hay fondos para utilizar como por ejemplo hace Chile. Creo que los inversores que miran un país a largo plazo, también van a ver cómo son las instituciones para enfrentar un bajo crecimiento.

 

JESKO HENTSCHEL, ECONOMISTA Y DOCTOR EN COMERCIO INTERNACIONAL, DESARROLLO Y ECONOMETRÍA

 

 

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