El presidente de la Asamblea: “La democracia de Ecuador necesitaba un recambio generacional”

El presidente de la Asamblea: “La democracia de Ecuador necesitaba un recambio generacional”

20/02/18 - 14:14 - José Serrano dice que es hora de reconocer los errores cometidos en el Gobierno de Correa y avanzar hacia una legislatura de consensos

La Asamblea Nacional de Ecuador tiene un mes para cumplir con sus mandantes. Antes del 16 de marzo, deberá haber tramitado los cambios legislativos necesarios para ejecutar lo que los ecuatorianos decidieron en la consulta popular del pasado 4 de febrero. Para ello, se ha formado una Comisión Ocasional que debería servir de ejemplo para lo que queda de legislatura al otorgar igual peso de decisión a la oposición y a los oficialistas fieles al presidente, Lenín Moreno. Tras la ruptura definitiva entre legisladores correístas y morenistas dentro de Alianza PAIS, al bloque de Gobierno le toca jugar a los consensos. A veces, con sus exaliados y a veces con la oposición. El presidente de la Asamblea, José Serrano, reconoce que es un escenario difícil.

Pregunta. De las siete preguntas de la consulta popular, solo dos pasarán por la Asamblea. ¿Cómo va a eliminarse la reelección indefinida de la enmienda constitucional?

Respuesta. Las preguntas relacionadas con la muerte civil por actos de corrupción, la reelección indefinida o la imprescriptibilidad de los delitos sexuales contra menores entraron en vigencia automáticamente hace dos días al publicarse en el Registro Oficial los resultados de la consulta. Esas enmiendas no necesitan trámites específicos. Ya están en vigencia. Lo que sí se requiere es una reforma sobre cómo vamos a elegir al Consejo de Participación Ciudadana (órgano que elige a las autoridades de control) en 2019, al igual que para la derogatoria de la ley de plusvalía.

P. Al día siguiente de la consulta, la ministra de Justicia dijo que la ley de plusvalía será sustituida por otra. ¿Habrá otra norma, pese al mandato popular?

R. Ley de plusvalía simplemente tiene que derogarse de manera completa e íntegra. Ese es el mandato. Y es lo que vamos a cumplir.

P. Pero ¿cabe una nueva ley a futuro?

R. Hay algunos temas en la norma que no tienen que ver con la plusvalía… Pero eso ya se discutirá en su momento.

P. Se cambian todos los miembros del Consejo de Participación Ciudadana, señalados por su afinidad con el Gobierno de Correa, ¿con una nueva selección se puede garantizar que no vuelvan a arrimarse a una determinada facción política?

R. La responsabilidad que recae ahora sobre el presidente, Lenín Moreno, es mayúscula. Tienen que salir siete nombres de siete ternas propuestas por él. Deben ser personas ampliamente conocidas por su probidad, su ética y su experiencia. Y sin afiliación política en los últimos cinco años. El presidente ha pedido a la academia, a los gremios y a la ciudadanía que propongan nombres.

P. Usted formó parte del Gobierno de Rafael Correa como ministro de Interior, ¿cree que el expresidente intentará volver al poder con una asamblea constituyente?

R. Todos los ecuatorianos tienen derecho a iniciar un proceso en torno a cualquier aspiración profesional o personal. Pero la democracia no puede estar sujeta solamente al vaivén de las coyunturas. Las puertas siempre están abiertas para hacer un cambio o transformación de carácter político o electoral, pero su legitimidad tiene que venir de las urnas y no a puerta cerrada. Lo fundamental ahora es reconocer los errores que se han cometido, también los aciertos, y permitir que la democracia tenga nuevos liderazgos y tenga un recambio generacional. Es mi lectura de la vida política que debemos tener los políticos actuales.

P. Hablando de errores cometidos, el presidente Lenín Moreno dijo que Correa hacía la vista gorda ante la corrupción. ¿Fue así? ¿Qué falló para que hayan aparecido tantas investigaciones en menos de un año?

R. Yo, en eso, discrepo. Nadie hace la vista gorda cuando hay corrupción. Acá hemos tenido grandes procesos de transformación institucional en torno a estructuras corruptas dentro del Estado. Puede haber habido una gran cantidad de errores en cuanto al control, pero mala fe o cooperar deliberadamente, nadie lo puede hacer. Y menos en un proceso que ha durado tanto tiempo y que tiene su legitimidad. Ahora, lo fundamental no es dar la vuelta a la página, sino marcar una continuidad hacia los derechos de los ecuatorianos, en transparencia y en incluir al ciudadano en los debates sobre políticas.

P. La situación de Julian Assange en la embajada de Ecuador en Londres ha vuelto al debate, ¿cómo destrabar el conflicto?

R. Siempre sobre la base de la protección, hemos planteado a la Cancillería y al presidente que conformemos un grupo parlamentario para sostener un diálogo con la Cámara de Representantes de Gran Bretaña. Para que se converse de forma más fluida sobre los mecanismos con los que se podría solucionar la situación del asilado Julian Assange.

P. Ecuador es de los pocos países de la región que mantiene una postura tibia ante el éxodo de venezolanos que huyen del régimen de Nicolás Maduro. La Asamblea Nacional rechazó esta semana una iniciativa para solidarizarse con Venezuela. ¿Se dan, en su opinión, las condiciones básicas para vivir en el país vecino?

R. Yo creo en la autodeterminación y la soberanía de los pueblos como un elemento que prima sobre cualquier otro. Solo así se pueden garantizar los derechos de los ciudadanos. Pero aquí también hay que hacer mea culpa y ver los errores que se han podido cometer. No se puede responsabilizar solo a un gobierno. Hay que establecer también la responsabilidad de la oposición y, solo entonces, iniciar un diálogo permanente. Yo creo que en Venezuela, como en el resto de Latinoamérica, tenemos una gran responsabilidad sobre la situación y hay que ser muy ponderado, muy prudente, en los apoyos que se dan. Nosotros estamos prestos a facilitar una posición de mediación.

La Asamblea Nacional de Ecuador tiene un mes para cumplir con sus mandantes. Antes del 16 de marzo, deberá haber tramitado los cambios legislativos necesarios para ejecutar lo que los ecuatorianos decidieron en la consulta popular del pasado 4 de febrero. Para ello, se ha formado una Comisión Ocasional que debería servir de ejemplo para lo que queda de legislatura al otorgar igual peso de decisión a la oposición y a los oficialistas fieles al presidente, Lenín Moreno. Tras la ruptura definitiva entre legisladores correístas y morenistas dentro de Alianza PAIS, al bloque de Gobierno le toca jugar a los consensos. A veces, con sus exaliados y a veces con la oposición. El presidente de la Asamblea, José Serrano, reconoce que es un escenario difícil.

Pregunta. De las siete preguntas de la consulta popular, solo dos pasarán por la Asamblea. ¿Cómo va a eliminarse la reelección indefinida de la enmienda constitucional?

Respuesta. Las preguntas relacionadas con la muerte civil por actos de corrupción, la reelección indefinida o la imprescriptibilidad de los delitos sexuales contra menores entraron en vigencia automáticamente hace dos días al publicarse en el Registro Oficial los resultados de la consulta. Esas enmiendas no necesitan trámites específicos. Ya están en vigencia. Lo que sí se requiere es una reforma sobre cómo vamos a elegir al Consejo de Participación Ciudadana (órgano que elige a las autoridades de control) en 2019, al igual que para la derogatoria de la ley de plusvalía.

P. Al día siguiente de la consulta, la ministra de Justicia dijo que la ley de plusvalía será sustituida por otra. ¿Habrá otra norma, pese al mandato popular?

R. Ley de plusvalía simplemente tiene que derogarse de manera completa e íntegra. Ese es el mandato. Y es lo que vamos a cumplir.

P. Pero ¿cabe una nueva ley a futuro?

R. Hay algunos temas en la norma que no tienen que ver con la plusvalía… Pero eso ya se discutirá en su momento.

P. Se cambian todos los miembros del Consejo de Participación Ciudadana, señalados por su afinidad con el Gobierno de Correa, ¿con una nueva selección se puede garantizar que no vuelvan a arrimarse a una determinada facción política?

R. La responsabilidad que recae ahora sobre el presidente, Lenín Moreno, es mayúscula. Tienen que salir siete nombres de siete ternas propuestas por él. Deben ser personas ampliamente conocidas por su probidad, su ética y su experiencia. Y sin afiliación política en los últimos cinco años. El presidente ha pedido a la academia, a los gremios y a la ciudadanía que propongan nombres.

P. Usted formó parte del Gobierno de Rafael Correa como ministro de Interior, ¿cree que el expresidente intentará volver al poder con una asamblea constituyente?

R. Todos los ecuatorianos tienen derecho a iniciar un proceso en torno a cualquier aspiración profesional o personal. Pero la democracia no puede estar sujeta solamente al vaivén de las coyunturas. Las puertas siempre están abiertas para hacer un cambio o transformación de carácter político o electoral, pero su legitimidad tiene que venir de las urnas y no a puerta cerrada. Lo fundamental ahora es reconocer los errores que se han cometido, también los aciertos, y permitir que la democracia tenga nuevos liderazgos y tenga un recambio generacional. Es mi lectura de la vida política que debemos tener los políticos actuales.

P. Hablando de errores cometidos, el presidente Lenín Moreno dijo que Correa hacía la vista gorda ante la corrupción. ¿Fue así? ¿Qué falló para que hayan aparecido tantas investigaciones en menos de un año?

R. Yo, en eso, discrepo. Nadie hace la vista gorda cuando hay corrupción. Acá hemos tenido grandes procesos de transformación institucional en torno a estructuras corruptas dentro del Estado. Puede haber habido una gran cantidad de errores en cuanto al control, pero mala fe o cooperar deliberadamente, nadie lo puede hacer. Y menos en un proceso que ha durado tanto tiempo y que tiene su legitimidad. Ahora, lo fundamental no es dar la vuelta a la página, sino marcar una continuidad hacia los derechos de los ecuatorianos, en transparencia y en incluir al ciudadano en los debates sobre políticas.

P. La situación de Julian Assange en la embajada de Ecuador en Londres ha vuelto al debate, ¿cómo destrabar el conflicto?

R. Siempre sobre la base de la protección, hemos planteado a la Cancillería y al presidente que conformemos un grupo parlamentario para sostener un diálogo con la Cámara de Representantes de Gran Bretaña. Para que se converse de forma más fluida sobre los mecanismos con los que se podría solucionar la situación del asilado Julian Assange.

P. Ecuador es de los pocos países de la región que mantiene una postura tibia ante el éxodo de venezolanos que huyen del régimen de Nicolás Maduro. La Asamblea Nacional rechazó esta semana una iniciativa para solidarizarse con Venezuela. ¿Se dan, en su opinión, las condiciones básicas para vivir en el país vecino?

R. Yo creo en la autodeterminación y la soberanía de los pueblos como un elemento que prima sobre cualquier otro. Solo así se pueden garantizar los derechos de los ciudadanos. Pero aquí también hay que hacer mea culpa y ver los errores que se han podido cometer. No se puede responsabilizar solo a un gobierno. Hay que establecer también la responsabilidad de la oposición y, solo entonces, iniciar un diálogo permanente. Yo creo que en Venezuela, como en el resto de Latinoamérica, tenemos una gran responsabilidad sobre la situación y hay que ser muy ponderado, muy prudente, en los apoyos que se dan. Nosotros estamos prestos a facilitar una posición de mediación.

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