El misterio que rodea a la estación espacial china en Argentina

El misterio que rodea a la estación espacial china en Argentina

Las Lajas La falta de información sobre el sitio ha despertado dudas sobre sus actividades, incluyendo un posible espionaje. El lugar fue clave en el alunizaje de enero.

Cuando China empezó a construir una estación espacial militar en la región patagónica de Argentina prometió incluir un centro de visitantes para explicar el propósito de su poderosa antena de 16 pisos. Ahora que el centro está terminado, la información es escasa y las visitas se permiten solo con cita previa.

Envuelto en un halo de misterio, el complejo, que entró en funcionamiento en abril de 2018, ha provocado preocupación entre los residentes locales, alimentado teorías conspirativas y suscitado inquietud en el gobierno de EE.UU. sobre su verdadero propósito, según docenas de vecinos, funcionarios argentinos actuales y anteriores, funcionarios estadounidenses, especialistas en satélites y astronomía y expertos legales consultados por Reuters.

El objetivo declarado del sitio es la observación y exploración espacial pacífica y, según medios chinos, jugó un papel clave en el alunizaje pionero de una nave espacial china en el lado oscuro de la Luna a principios de enero.

Pero el remoto complejo de 200 hectáreas es operado por unos treinta chinos y funciona sin la supervisión aparente de autoridades argentinas, según cientos de páginas de documentos oficiales.

La excanciller del Presidente Mauricio Macri, Susana Malcorra, confirmó en una entrevista que Argentina no supervisa sus operaciones.

El acuerdo obliga a China a informar a Argentina de sus actividades en la estación, pero no proporciona ningún mecanismo de verificación para que las autoridades comprueben que no se está usando con fines militares.

"Realmente no importa lo que dice en el contrato o en el acuerdo", dijo Juan Uriburu, un abogado argentino que trabajó en dos grandes sociedades conjuntas de Argentina y China. "¿Cómo te aseguras de que cumplan con las reglas?".

El programa espacial de China está dirigido por su Ejército Popular de Liberación (EPL). La estación patagónica, en particular, es administrada por el Control General de Seguimiento y Lanzamiento de Satélites de China (CLTC), que informa al EPL.

Beijing insiste en que su programa espacial tiene fines pacíficos y su Ministerio de Relaciones Exteriores destacó que la estación en Argentina es solo para uso civil y que estaba abierta al público y a los medios.

"Las sospechas de algunos individuos tienen motivos ocultos", expresó en un comunicado.

Consultada sobre cómo garantiza que la estación no se use para fines militares, la agencia espacial argentina CONAE dijo que el acuerdo entre los dos países puso de manifiesto su compromiso con el "uso pacífico". La agencia señaló que no tenía personal con base permanente en la estación, pero que hicieron viajes "periódicos" allí. No especificó con qué frecuencia.

CONAE aseguró también que las emisiones de radio de la estación también fueron monitoreadas, no obstante, los expertos de radioastronomía dijeron que los chinos podrían ocultar fácilmente los datos ilícitos en estas transmisiones o agregar canales encriptados.

Sin supervisión

Cuando la construcción de la estación fue aprobada en 2015 -durante el gobierno de Cristina Fernández- no se estipuló que fuera solo para uso civil. Una vez que Macri llegó a la Casa Rosada se revisó el acuerdo y se exigió que se agregara ese tema, pero no se mencionó la supervisión.

"No había forma de que pudiéramos hacerlo después del nivel de reconocimiento que este acuerdo tuvo por nuestra parte. Esto fue aceptado y aprobado por el Congreso", dijo Malcorra.

Las teorías conspirativas se han multiplicado entre los habitantes de Las Lajas, y EE.UU. está preocupado por lo que ve como la estrategia de China para "militarizar" el espacio, según un funcionario de ese país.

"La estación de la Patagonia, acordada en secreto por un gobierno corrupto y financieramente vulnerable hace una década, es otro ejemplo de acuerdos chinos depredadores que socavan la soberanía de las naciones anfitrionas", dijo Garrett Marquis, portavoz del Consejo de Seguridad Nacional de la Casa Blanca.

Expertos en radioastronomía dijeron que las preocupaciones de EE.UU. sobre espionaje eran exageradas y que la estación era probablemente lo que se dice: una iniciativa científica con Argentina, incluso si el disco de 35 m de diámetro de la antena de la estación podía espiar satélites.

Tony Beasley, director del Observatorio Nacional de Radioastronomía de EE.UU., dijo que la estación podría, en teoría, "escuchar" los satélites de otros gobiernos. Pero ese tipo de escucha se podría hacer con equipos mucho menos sofisticados. "Cualquiera puede hacer eso. Básicamente, puedo hacerlo con un plato en mi patio trasero", aseguró.

Los funcionarios argentinos defienden la estación argumentando que el acuerdo con China no es diferente del firmado con la Agencia Espacial Europea (ESA), que construyó una estación en una provincia vecina. Ambos tienen contratos de arrendamiento libres de impuestos por 50 años.

Los expertos en derecho que revisaron los documentos dijeron que hay una diferencia notable: la ESA es una agencia civil. "Todos los gobiernos de la ESA juegan según las reglas democráticas", dijo Uriburu. "El partido no es el Estado. Pero ese no es el caso en China. El partido es el Estado".

La opacidad de las operaciones de la estación y la renuencia de los funcionarios argentinos a hablar sobre esto hacen que sea difícil determinar con precisión quién la ha visitado.

Alberto Hugo Amarilla, de 60 años, quien dirige un hotel en Las Lajas, recordó una cena a la que asistió poco después de que comenzó la construcción en el sitio.

Allí, dijo, un funcionario chino que estaba en la ciudad para visitar el lugar lo recibió con entusiasmo. Sus compañeros invitados a la cena le comentaron que el funcionario se había enterado de que Amarilla era un oficial retirado del ejército.

El funcionario, dijeron, era un general chino.

Conspiración

Entre las teorías conspirativas que circulan en Las Lajas destaca una, por disparatada: que en la base se construye una bomba atómica.

www.prensa.cancilleria.gob.ar es un sitio web oficial del Gobierno Argentino