El langostino argentino se abre hueco en China

El langostino argentino se abre hueco en China

BEIJING, 20 mar (Xinhua) -- Una flota de barcos sale a faenar estos días en el golfo de San Jorge, en la Patagonia argentina. Los langostinos rojos que pescan los llevan a plantas de procesamiento en tierra, donde se congelan y envasan antes de iniciar su viaje a China.

El país asiático se ha convertido en uno de los principales mercados de las exportaciones pesqueras argentinas, explica a Xinhua el embajador del país austral en China, Diego Guelar, quien precisa que, el año pasado, su país exportó 26.000 toneladas de langostinos enteros al país asiático por un valor de 197 millones de dólares, un 39 por ciento más que en 2017.

El langostino rojo argentino se ha hecho un hueco, que no deja de ensancharse, en el mercado chino, donde, según señala a Xinhua un representante de COFCO, uno de los principales importadores chinos de alimentos, resulta atractivo por su color, su gran tamaño y su precio comparativamente económico, lo que lo hace además una buena opción para regalar.

Mientras que de noviembre a marzo el langostino se captura en pequeños barcos cerca de la costa y, el mismo día se envía a las fábricas, de mayo a octubre son grandes tangoneros los que deben navegar más lejos, siempre en aguas nacionales, que lo congelan y procesan a bordo.

"Son pequeñas fábricas flotantes que ponen en cajas de dos kilos ya listos para exportar y entregar en las góndolas", puntualiza Marcelo Glikman, director de Newsan Food, una empresa argentina líder en exportación del apreciado marisco.

Parte de los langostinos argentinos que llegan a China son importados directamente por hoteles y restaurantes, mientras otra partida "aterriza" en los centros logísticos costeros del país asiático .

"El consumidor chino, acostumbrado a la celeridad del comercio electrónico, desea consumir bienes que lleguen a su domicilio en el plazo máximo de un par de días y por eso es fundamental que el 'stock' de bienes argentinos se encuentre ya en China al momento de su compra", explica Guelar.

Con este fin, dice, la embajada argentina ha promovido la creación de "hubs" (centro de operaciones) logísticos en los principales puertos chinos como Shanghai, Tianjin y Guangzhou.

A fin de cuentas, una de las principales vías de comercialización en China del langostino argentino es a través de internet y, sin ir más lejos, el gigante chino de comercio electrónico Tmall Fresh vendió durante el Día de los Solteros (11 de noviembre) del año pasado cinco millones de yuanes de ese marisco en un día. En concreto, 31.250 paquetes de dos kilos cada uno.

Entre los múltiples comentarios publicados en los portales de internet, un consumidor explica que, hace mes y medio, compró langostinos argentinos a través de JD.com, otra gran plataforma de venta directa online. Tras recibirlos, los cocinó para la cena familiar del Año Nuevo Chino y los recomendó a sus amigos pues, dijo, son fáciles de limpiar y preparar, y sirven para elaborar múltiples recetas.

"Se tienen que aprovechar estos canales electrónicos. Nuestros depósitos funcionan como almacenes grandes de productos. Cuando se produce la venta, el producto hace el trámite aduanero y al día siguiente se envía al consumidor", afirma el consejero y director de la División de Economía y Comercio de la Embajada argentina en China, Julián Canessa.

En Xiachufang.com, uno de los mayores sitios web de cocina de China, los amantes de la gastronomía han compartido más de 200 recetas con el langostino rojo de Argentina.

Aparte de las recetas tradicionales occidentales, como asarlo con sal y pimienta negra o al ajillo, los chinos le dan su propio toque y, por ejemplo, los saltean con pimientos secos o los usan como relleno junto con vegetales para los "jiaozi" (ravioles chinos).

Además, apunta Guelar, para cubrir la gran demanda de comida rápida de los jóvenes chinos, "es fundamental agregar valor a nuestros productos primarios y en el caso del langostino, intentamos exportar mayores volúmenes de producto ya pelado".

"Argentina es un gran productor de alimentos saludables y naturales. Dispone de una extensa geografía y muchas áreas no están ocupadas por la gente. Eso permite que todo lo que nos da la naturaleza no esté modificado y sea totalmente natural", resalta Canessa.

Por eso, confía en que "el volumen total del comercio entre Argentina y China aumente, los tipos de productos se sigan enriqueciendo y que se vean más productos argentinos en China en los próximos cuatro a cinco años".

"Hace cinco años la demanda del langostino estaba en el orden de las mil toneladas anuales", cuenta Glikman, que actualmente va todos los años a ferias en China, tanto en ciudades grandes como Shanghai y Beijing como en ciudades costeras como Qingdao, para promover no solo el langostino rojo, sino otros productos pesqueros de su país como la merluza y el calamar.

A su juicio, "la potencialidad del mercado chino es muy grande y Argentina tiene mucho por desarrollar y compartir el armado de negocios con grupos inversores chinos".

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