El dilema de Biden: no hay centros para tantos simpapeles

El dilema de Biden: no hay centros para tantos simpapeles

El nuevo presidente atisba una crisis en la frontera sur como las que tuvieron que encarar sus antecesores

Pasan los presidentes, alternándose en la Casa Blanca con deportividad o con maneras fascistoides, y todos tropiezan en la misma piedra.

En escasas seis semanas de Gobierno, Joe Biden empieza a atisbar una crisis en la frontera sur como las que tuvieron que encarar sus antecesores Barack Obama y Donald Trump.

La cuestión de la inmigración es un asunto envenenado, marcadamente partidista, todavía más complejo dado el abismo que separa ambos bandos y más tras cuatro años de una política racista y xenófoba, que hizo del nacionalismo blanco su bandera.

El Gobierno prepara un plan para evitar que las familias estén detenidas en la frontera más de las 72 horas permitidas

“Esto todavía no es una crisis”, remarcó esta semana Alejandro Mayorkas, secretario del Departamento de Seguridad Nacional

Pero ha habido un incremento de las familias que intentan cruzas en estos meses. Todavía más significativo resulta el crecimiento en el número de menores no acompañados, lo que hace que se recuerden las crisis del 2014 (Obama) y el 2019 (Trump).

El eco de esos dos momentos del pasado se escucha de nuevo.

“Por el camino que vamos, creo que esto se convertirá en crisis”, replicó en rueda de prensa el legislador Henry Cuellar, uno de los demócratas más conservadores, representante por Laredo, distrito que incluye Río Grande.

Según datos oficiales, en los últimos 21 días los agentes fronterizos realizaron de media 340 arrestos de niños que entraron solos y sin documentos.

El tiempo de promedio de estancia en las dependencias de detención de la policía llega a las 77 horas, por encima del límite permitido de 72 horas.

Como ejemplo, en Yuma (Arizona) había bajo custodia más de 600 menores, de todas las edades, cuando las instalaciones eran para 104. En Río Grande Valley, la suma de arrestados ascendía a 2.000, en un espacio para 715.

La Administración Biden tiene preparado convertir los centros de detención de familias del sur de Texas en puntos de procesamiento rápido para que puedan ser puestos en libertad en menos de esas 72 horas, siempre bajo control para atender el requerimiento judicial en marcha.

Esta iniciativa significa una aproximación más humanitaria y opuesta a la de los dos gobiernos previos, épocas en las que los largos periodos de familias bajo custodia provocaron síntomas de depresión y trauma a los niños.

La aplicación de esta medida persigue una mayor capacidad de absorción de inmigrantes.

La historia interminable de la ley de inmigración
La patata caliente que va de un gobierno a otro es la reforma de la ley sobre inmigración. El punto de fricción entre bandos es la amnistía o no, que es la manera de decir si se concede o no la ciudadanía o alguna vía de legalidad a los once millones de indocumentados que hay en Estados Unidos. “El presidente ha propuesto una legislación que no sólo atienda las causas fundamentales para no fomentar el peligroso viaje (del cruce de indocumentados), sino en ir más allá de la inefectiva política de financiar muros e invertir en seguridad inteligente en los puertos de entrada y crear también un camino hacia la ciudadanía”, remarcó Jen Psaki, portavoz de la Casa Blanca.
Sin embargo, al igual que le pasó a Barack Obama, en la ruta emerge un socavón. Los demócratas de la Cámara Baja prometieron llevar a discusión una propuesta sobre inmigración, pero no parece que vaya a ser esa revisión radical que pretende el presidente Joe Biden. Según Politico, el asunto atormentan a Nancy Pelosi, la líder progresista y presidenta de la Cámara. Todo apunta a que los demócratas no cuentan todavía con la mayoría para sacar adelante ese tipo de iniciativa. El margen de votos con los republicanos es escaso y a la más mínima deserción, pierden esa mayoría. Por eso, ahora tratan de plantear algo más limitado. Se repite la historia.

Trump, que ha sustituido sus tuits por correos electrónicos, arremetió contra su sucesor por provocar un tsunami de inmigrantes sin papeles al revocar sus políticas de represión. Olvidó sus famosas caravanas y que una de sus políticas consistió en la llamada “tolerancia cero”. Esta estrategia se fundamentó en separar familias. Aún hay varios centenares de niños que siguen sin saber dónde están su progenitores.

“El presidente Biden quiere desmantelar el enfoque inhumano de la última administración”, remarcó Jen Psaki, portavoz de la Casa Blanca.

Pese a todo, Mayorkas continuó rechazando la palabra crisis. “Esto es un desafío estresante”, fue el término que usó. “Estamos trabajando duro no solo para abordar la urgencia de este desafío, sino para desarrollar la capacidad de gestionarlo”, subrayó.

El Departamento de Salud y Servicios Humanos, que recibe a los niños y adolescentes si no disponen de tutores o familias de acogida, está cuidando de al menos 7.700 no acompañados.

El Departamento de Salud y Servicios Humanos está cuidando de al menos 7.700 no acompañados
Como en su caso también se aplica esa aceleración en el trámite y ante la saturación, el ejecutivo de Biden ha tenido que reabrir en Texas uno de los centros de atención que utilizó Trump, mientras se prepara para hacer lo mismo con otro en Florida. Esta vuelta al pasado ha originado críticas desde sectores progresistas.

La actual Administración, además, dio la orden de que las instalaciones de larga estancia para menores levanten parcialmente las restricciones por la pandemia.

El Departamento de Salud (HHS) distribuyó un memorando en el que indicó a los servicios proveedores que temporalmente incrementen la disponibilidad, pero implementando las medidas de mitigación del virus, lo que suena a contradicción.

No quedó claro cuantas camas más se podrán utilizar. El HHS informó a finales del 2020 de que contaba con una operatividad total por encima de las 13.000.

Como no hay cama para tanta gente, el documento advierte que han de tener un plan por si aparecen casos de covid. Ahí se dice que no existe el riesgo cero.

www.prensa.cancilleria.gob.ar es un sitio web oficial del Gobierno Argentino