"El comercio global cayó un 18,5% en el último trimestre; pudo ser mucho peor"

"El comercio global cayó un 18,5% en el último trimestre; pudo ser mucho peor"

Hay pocos termómetros más fiables que el tránsito de mercancías a escala global para calibrar la salud de la economía. Ya a comienzos de años, la actividad porturia asiática cayó a plomo y la caída se fue extendiendo al resto del globo como una mancha de aceite.

Keith Rockwell, portavoz de la OMC, asegura que la decidida acción internacional evita un descalabro aún mayor, a pesar de lo histórico del desplome. Ve a González Laya "ciertamente cualificada" para la organización.

Hay pocos termómetros más fiables que el tránsito de mercancías a escala global para calibrar la salud de la economía. Ya a comienzos de años, la actividad porturia asiática cayó a plomo y la caída se fue extendiendo al resto del globo como una mancha de aceite. La Organización Mundial del Comercio (OMC) ha asistido en primera línea a esta debacle en una complicada situación interna. La organización ha sido objeto de fuertes ataques por parte de la administración Trump, lo que ha precipitado un intenso debate a escala internacional sobre su reforma y se encuentra en pleno proceso de renovación de su dirección. Keith Rockwell, portavoz de la OMC desde 1996, asiste a la mayor caída de las mercancías desde que existe la organización y considera, que la dimensión del descenso está estrechamente ligado a las medidas que sigan aprobando los gobierno. Lo más difícil de estimar será el impacto en los servicios y el turismo. Y por profunda que sea caída, pudo ser peor.

- ¿Cómo de profunda puede ser la caída del comercio internacional este año y el próximo?

Según las estadísticas más recientes de la OMC, el volumen del comercio de mercancías se redujo en un 3% interanual en el primer trimestre de 2020. Las estimaciones iniciales para el segundo trimestre, durante el cual la pandemia de la Covid-19 y las medidas de contención conexas afectaron a gran parte de la población mundial, apuntan a una disminución interanual del 18,5%. Es una caída histórica, pero podría haber sido mucho peor. Las decisiones de los Gobiernos han sido fundamentales para amortiguar el impacto en la producción y el comercio. Esas decisiones seguirán siendo importantes para determinar el ritmo de la recuperación económica.

- ¿Cree que durante la pandemia se ha producido un aumento del proteccionismo por las medidas adoptadas por muchos Gobiernos?

Desde el punto de vista comercial la situación es mixta y ha evolucionado desde el inicio de la pandemia. El brote inicial de Covid-19 hizo que muchos gobiernos introdujeran restricciones comerciales. La gran mayoría prohibió la exportación de productos médicos como mascarillas quirúrgicas, guantes, medicamentos y desinfectantes. Desde entonces, muchas de esas restricciones se han derogado, como en el caso de la Unión Europea. También se han reducido las barreras a las importaciones de muchos productos relacionados con la pandemia. A mediados de mayo ya empezamos a ver que un alto porcentaje de las medidas aplicadas en el contexto de la pandemia eran de naturaleza facilitadora del comercio. Lo fundamental es que las medidas que se apliquen sean transparentes, proporcionadas y temporales. De esta manera, el impacto será menor. Si hemos aprendido una lección es que no hay ningún país en el mundo capaz de producir todo lo que necesita desde el punto de vista médico. Ni siquiera China, EEUU, Reino Unido o Suiza, que son grandes exportadores pero también importadores. Apostar por esa vía es no entender cómo funciona la cadena de suministro, la autarquía no funciona. Producir todo uno mismo es muy ineficiente.

- ¿La organización afronta un momento tan difícil como el actual con la renovación de su director general? ¿Se ha elegido un buen momento para adelantar este proceso?

Roberto Azevêdo ha hecho un gran trabajo. Ha tomado la decisión por razones personales, y también para propiciar que comience cuanto antes el proceso de selección de un nuevo Director General, que es algo que requiere mucha energía por parte de los miembros y de la Secretaría de la organización. La 12ª Conferencia Ministerial que estaba prevista para junio de este año en Kazajstán se ha retrasado al año que viene a causa de la pandemia. Por lo tanto, con la renuncia por adelantado del señor Azevêdo los esfuerzos del proceso de selección no se mezclarán con la reunión ministerial, que es el máximo órgano de decisión de la OMC. Muchas de las cosas que tenemos que decidir (negociaciones sobre subvenciones a la pesca, comercio electrónico o facilitación de las inversiones, por ejemplo) se abordarán este año y el que viene. El objetivo ahora es que los miembros se decidan por un nuevo candidato, a fin de que pueda asumir cuanto antes el futuro liderazgo de la organización.

- ¿Cómo valora la posible candidatura de la ministra de Exteriores española, Arancha González Laya, a la dirección de la OMC?

González Laya está ciertamente cualificada para ocupar el puesto. Nosotros, los miembros de la Secretaría de la OMC, tenemos un mandato de neutralidad y no podemos apoyar a ningún candidato. Hasta ahora, cinco miembros de la OMC han presentado oficialmente candidatos (México, Nigeria, Egipto, Moldavia y Corea del Sur) y el plazo para la presentación de candidaturas se cierra el 8 de julio, por lo que es posible haya más candidatos. Las personas que han sido nominadas oficialmente y algunos otros nombres que han sido sugeridos como posibles candidatos cumplen sin duda los requisitos y tienen las aptitudes necesarias para convertirse en el próximo Director General.

- ¿Qué debe cambiar en la OMC en el futuro, dado el debate abierto en su seno?

Todo el mundo está de acuerdo en que hay que reformar la organización para adaptarla a la realidad de nuestros días. El comercio internacional ha cambiado mucho con respecto a 1995, año en que se creó la OMC. Entre otras cuestiones, hay que resolver el bloqueo del sistema de solución de diferencias. EEUU ha planteado varias cuestiones que reflejan su disconformidad acerca de cómo ha funcionado el sistema hasta la fecha. Muchos miembros consideran que EEUU puede tener razón en algunas de las cuestiones que se plantean. Es algo a tener en cuenta. Otro problema es definir qué es un país en desarrollo, que actualmente en la OMC es un ejercicio de auto designación. EEUU quiere por ejemplo que los miembros que figuran en el top 20 [del comercio internacional] no puedan entrar en esa calificación. China e India, entre otros, lo han rechazado y piden tener en cuenta otros parámetros, como por ejemplo la renta per cápita. Es un debate muy emocional.

www.prensa.cancilleria.gob.ar es un sitio web oficial del Gobierno Argentino