Draghi inaugura su agenda internacional con un viaje a Libia

Draghi inaugura su agenda internacional con un viaje a Libia

El primer ministro refuerza la posición de Italia ante la reconstrucción del país

Casi dos meses después de jurar el cargo de primer ministro italiano, Mario Draghi ya ha efectuado su primera salida internacional después de semanas concentrado en la campaña de vacunación. El expresidente del Banco Central Europeo eligió Libia para su primer desplazamiento en el extranjero, un país clave para Italia, antigua potencia colonial, tanto por sus importantes intereses energéticos y económicos como para el control de la ruta migratoria en el Mediterráneo central.

Draghi siguió los pasos del presidente del Consejo Europeo, Charles Michel, que estuvo el domingo en Trípoli, y acudió expresamente para mostrar su apoyo al nuevo Gobierno de unidad nacional presidido por Abdul Hamid al Dbaibah, un empresario de la construcción que se hizo millonario durante la dictadura de Muamar el Gadafi, y que fue elegido en febrero por el Foro de Diálogo Político para Libia (FDPL), un organismo no electo creado por la ONU. La designación de Al Dbaibah como interino hasta las elecciones de diciembre tiene el objetivo de unir a un país profundamente herido después de una desgarradora guerra civil que arrastra desde hace una década.

El interés geoestratégico del Gobierno italiano en Libia ya había quedado patente cuando el ministro de Exteriores, Luigi Di Maio, voló a Trípoli en un viaje relámpago para reunirse con el nuevo primer ministro libio amparado por las Naciones Unidas, como también hicieron los jefes de las diplomacias alemana y francesa. La UE tiene gran interés en posicionarse en la reconstrucción del país ante potencias como Rusia, China, EE.UU. o Turquía, una reconstrucción que, según los responsables libios, supondrá una inversión de 450.000 millones de dólares. En declaraciones tras reunirse con su homólogo, Draghi aseguró que su presencia muestra “el vínculo histórico entre los dos países”, así como que Roma fue la única en mantener su embajada en Trípoli durante el conflicto. El banquero expresó satisfacción por la implicación de Libia en los “rescates” en el Mediterráneo, pero no comentó las torturas que, según la ONU, tienen lugar en los campos de detención de este país.

Draghi abre así sus viajes internacionales, que por su posición de primer ministro circunstancial en emergencia no parecen ser prioritarios. Debería verse en las próximas semanas con el papa Francisco. Después será el turno de concentrarse en Europa: pronto Italia deberá pulir el plan de recuperación.

Después de unos años de inestabilidad en Roma, en Europa Draghi aparece como un aliado italiano fiable que puede completar el triunvirato con Angela Merkel y Emmanuel Macron. Si Giuseppe Conte se acercó mucho a Madrid para obtener el plan de recuperación, Draghi parece mucho más interesado en el eje París-Berlín. Ya lo dejó claro en su investidura, cuando habló de consolidar la relación “estratégica e imprescindible con Francia y Alemania”. Durante la crisis por la suspensión de la vacuna AstraZeneca en marzo en países europeos, el italiano llamó directamente a Macron, lo que demuestra su sintonía después de un tiempo de tropiezos diplomáticos con Francia, provocados, entre otras cosas, por una reunión del Movimiento 5 Estrellas con los chalecos amarillos . “Con un líder creíble como es Draghi, Italia, por su peso económico, se convierte automáticamente en un socio para franceses y alemanes”, analiza Ugo Tramballi, consejero del Istituto per gli Studi di Politica Internazionale (ISPI), que apunta que “Italia no da miedo a nadie porque no tiene el imperialismo innato de los franceses”. La presencia de Draghi coincide, además, con un momento delicado en París y Berlín, concentrados en las próximas citas electorales. Draghi, que no tiene que responder a un electorado, puede convertirse así una referencia ante Bruselas.

www.prensa.cancilleria.gob.ar es un sitio web oficial del Gobierno Argentino