«Después de 15 años, Uruguay es hoy un país más próspero, que distribuye mejor, con una nueva matriz de protección social y con futuro»

«Después de 15 años, Uruguay es hoy un país más próspero, que distribuye mejor, con una nueva matriz de protección social y con futuro»

El gobierno entregó al gobierno electo el documento «Un Uruguay para todos» con la información de cada secretaría de Estado y del gobierno y un prólogo de Tabaré Vázquez.

El director de la Oficina de Planeamiento y Presupuesto (OPP), Álvaro García, el secretario de Presidencia, Miguel Ángel Toma, y el prosecretario, Juan Andrés Roballo, entregaron ayer en el piso 5 de la Torre Ejecutiva al secretario de la Presidencia designado, Álvaro Delgado, y al prosecretario designado, Rodrigo Ferrés, los materiales que detallan la información de cada secretaría de Estado y del Gobierno en general.

Junto a las carpetas se entregó un documento base denominado Un Uruguay para todos, de veintiocho páginas, que contiene un prólogo del presidente de la República, Tabaré Vázquez. El encuentro entre las autoridades del Poder Ejecutivo y las designadas forma parte del inicio de la transición del Gobierno promovida por Vázquez y el presidente electo, Luis Lacalle Pou.

La transición proseguirá con reuniones bilaterales entre los ministros del Gobierno y los anunciados por el futuro mandatario. En el prólogo, Vázquez destacó los principales logros de los gobiernos del Frente Amplio desde 2005 a la fecha. En ese sentido, el presidente aseguró que «después de quince años, Uruguay es hoy un país más próspero, que distribuye mejor, con una nueva matriz de protección social y con futuro.

Un Uruguay para todos y todas». Destacó que desde la perspectiva del desarrollo sostenible, «el crecimiento económico es un elemento medular de cualquier estrategia a desplegar» y en ese sentido, «Uruguay ha atravesado en los últimos años por una importante etapa de expansión económica, construyendo al mismo tiempo importantes fortalezas macroeconómicas». Agregó que «no basta con asegurar condiciones para el crecimiento económico, sino que este proceso debe ir de la mano de una justa distribución».

En ese sentido, expresó que «en los últimos años, se han aplicado un conjunto de reformas que, a diferencia de períodos anteriores, consiguieron que Uruguay no solo lograra ser un país de mayores ingresos, sino también un país que distribuye mejor». «Nuestro país se ha destacado históricamente por el desarrollo de una extensa matriz de protección social.

A partir de 2005, tras la crisis de 2002 y los problemas derivados de esta, se produjo el impulso más importante en décadas en expansión de la cobertura y transformación de la matriz de protección social. Esta transformación se sustentó en amplias reformas y en el aumento significativo del financiamiento de los tres pilares tradicionales: educación, salud y seguridad social», afirmó Vázquez.

Al mismo tiempo, «en el último período de gobierno se puso en funcionamiento un cuarto pilar, destinado a atender los nuevos desafíos vinculados a los cuidados». No obstante, afirmó que «el camino al desarrollo presenta nuevos e importantes desafíos, como el cambio climático, la revolución digital, la automatización, el envejecimiento poblacional, la sostenibilidad de las políticas públicas, nuevas demandas sociales».

«Para enfrentar estos desafíos, existen alentadoras perspectivas de corto plazo y una visión de largo plazo ampliamente consensuada entre el sector público, el sector privado y la academia, a través de una Estrategia de Desarrollo al 2050», afirmó el presidente.

El informe

El documento contiene abundante información, ministerio por ministerio, acerca de las distintas áreas gubernativas, la situación en la que se encontraba el país en 2004 y el estado en que se entrega a la nueva administración. En particular, el gobierno destaca en estos quince años la caída de la desigualdad, el descenso sistemático de la pobreza en tanto que la indigencia alcanzó un mínimo histórico al pasar de 2,5% en 2006 a 0,1% en 2018.

El informe concluye con un mensaje optimista. «Las fortalezas económicas e institucionales construidas en los últimos años permiten al país observar con optimismo el futuro». «En cuanto a la dinámica económica en el corto plazo, las expectativas de los agentes económicos son de crecimiento para los próximos años. El Fondo Monetario Internacional proyecta un crecimiento de 0,4% para 2019, 2,3% para 2020 y 3% para 2021. Si se verificaran estas proyecciones, Uruguay completaría un ciclo de 19 años consecutivos de crecimiento, un fenómeno inédito en la historia económica nacional».

«El crecimiento proyectado se encuentra fuertemente vinculado a las fortalezas macroeconómicas del país construidas durante las últimas tres administraciones, así como a un plan de inversiones en infraestructura impulsado por el actual gobierno y un conjunto de inversiones privadas que le permitirá al gobierno entrante contar con un fuerte impulso en la actividad económica y el empleo en los primeros años de su gestión».

«Buena parte de estas obras se asocian a la mayor inversión privada en la historia del país, recientemente confirmada por la empresa UPM. La construcción de la tercera planta de celulosa implicará una inversión de alrededor de 3.000 millones de dólares, entre la fábrica, la zona franca, los accesos y la construcción de viviendas temporales y permanentes, entre otras». «El nuevo proyecto generaría un promedio de 3.000 nuevos puestos de trabajo durante la construcción de la planta de celulosa, con picos de 5.000 empleos, a los que se deben agregar los generados por otras infraestructuras asociadas al proyecto.

Durante la fase de operación, generará unos 4.000 puestos de trabajo directos e indirectos, además de entre 3.500 y 4.000 puestos de trabajo inducidos. En términos fiscales, se estima que el proyecto generará una recaudación tributaria adicional de aproximadamente 120 millones de dólares.

A estas inversiones hay que agregar aquellas comprometidas para potenciar los beneficios en la zona centro del país, en el entorno de 200 millones de dólares en obras viales en los departamentos de Tacuarembó, Durazno, Cerro Largo, Florida, Paysandú, Río Negro y Rivera, y otro paquete importante de obras viales, por 100 millones de dólares, necesarias para la seguridad y la fluidez del tránsito como consecuencia de la reactivación del ferrocarril.

El proyecto del viaducto en la rambla portuaria, que finalmente se concreta después de varios años de estudios, es una obra que mejorará la circulación del transporte de carga en la entrada del puerto y reducirá así los costos logísticos de las exportaciones.

Asimismo, la profundización del dragado del puerto de Montevideo permitirá, entre otras cosas, que los buques graneleros que actualmente no pueden completar su carga en Nueva Palmira, debido a la menor profundidad del canal de acceso, puedan hacerlo en Montevideo, lo que reducirá el costo de transporte por tonelada y mejorará la competitividad de las exportaciones.

Junto con otras obras dentro del recinto portuario, la relocalización de la flota pesquera y la concreción de un puerto especializado en celulosa implican una importante mejora para la Administración Nacional de Puertos (ANP). Todas estas obras representan inversiones de alrededor de 500 millones de dólares. Por otra parte, el proceso de obtención del financiamiento de los contratos de participación público-privada recibió un fuerte impulso en el último año. A la fecha se cuenta con cinco contratos firmados y cuatro próximos a firmarse.

De este modo, agrega el informe, «las inversiones mencionadas conforman un flujo de inversión pública y privada que superará los 5.000 millones de dólares para los próximos 36 meses. Este importante flujo de inversión otorgará dinamismo a la economía uruguaya y contribuirá de manera importante a la creación de empleo».

El legado de 15 años

Sobre el final, el informe señala que «el legado de estos 15 años se ha proyectado también en una visión de futuro construida con la participación de más de 2.000 técnicos y referentes provenientes de diversas instituciones gubernamentales, la academia, el sector privado y las organizaciones sociales: la Estrategia de Desarrollo 2050.

Esta es una hoja de ruta que caracteriza las megatendencias globales y su impacto en el país, utiliza herramientas de la prospectiva y la planificación estratégica para modelar escenarios de futuro sobre diferentes aspectos claves que requerirán la atención de las administraciones de los próximos 30 años, y define grandes lineamientos para avanzar como país hacia el desarrollo sostenible».

«En virtud de las megatendencias constatadas, y a partir de los más de veinte estudios prospectivos realizados sobre la realidad nacional, la Estrategia de Desarrollo 2050 plantea un camino de largo plazo asentado sobre tres ejes estratégicos fuertemente interconectados y con gran impacto en otras muchas áreas relevantes: transformación productiva sostenible, transformación social y transformación de las relaciones de género.

Estos ejes estratégicos condensan lo fundamental de las transformaciones necesarias para avanzar en materia de desarrollo (Transformación productiva sostenible, Transformación social y Transformación de las relaciones de género).

El informe concluye que «la transformación productiva, como la transformación social, solo serán posibles en la medida en que se modifiquen parámetros culturales profundos, que marcan diferencias en las posibilidades de desarrollo entre varones y mujeres, y en la medida en que se diseñen y ejecuten políticas que hagan frente a los riesgos sociales cuyas consecuencias recaen, fundamentalmente, en las mujeres».

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