Ciudadanos acaricia la victoria el 21-D y amenaza la mayoría separatista en Cataluña

Ciudadanos acaricia la victoria el 21-D y amenaza la mayoría separatista en Cataluña

Si hoy se celebraran elecciones autonómicas en Cataluña, ¿a qué partido votaría?

Inés Arrimadas va camino de convertir a Ciudadanos en la fuerza más votada de Cataluña en las elecciones del próximo 21 de diciembre. Un hito que supondría una importante derrota moral para el independentismo sólo dos meses después de que el Parlament aprobara la declaración unilateral de independencia, y que podría impedir la reedición de una mayoría secesionista. Mayoría que, hoy por hoy, pende de un hilo.

Así lo concluye una encuesta elaborada por Sigma Dos para EL MUNDO. A una semana de las elecciones autonómicas, el sondeo otorga a la candidatura liderada por Arrimadas la mayor intención de voto. Ciudadanos obtiene un 22,8% de los sufragios, convirtiéndose en la opción más respaldada por los electores catalanes en los comicios. Sin embargo, ERC -que amasa el 22,5%- consigue más representación parlamentaria favorecida por la ley electoral, que otorga más valor a los votos emitidos en zonas rurales, principales caladeros del independentismo.

 

Concretamente, los republicanos se hacen con 34 diputados, seguidos de muy cerca por Ciudadanos, a los que la encuesta concede entre 31 y 33 escaños, hasta ocho más que en los últimos comicios, en los que Arrimadas ya se erigió en líder de la oposición con sus 25 diputados.

El sondeo -elaborado entre el 11 y el 13 de diciembre en base a 1.550 entrevistas telefónicas- dibuja un complicado escenario postelectoral en el que el bloque independentista cuenta con opciones de arañar la mayoría parlamentaria, pero ni mucho menos la tiene asegurada. ERC, Junts per Catalunya y la CUP logran entre 64 y 69 diputados, cuando en el Parlament la mayoría se fija en los 68 parlamentarios. Así, el frente separatista podría perder ocho escaños respecto a las elecciones «plebiscitarias» del 27-S de 2015 cuando se encaramó a los 72.

La CUP, de nuevo decisiva

Sí queda meridianamente claro que la CUP volverá a ser determinante, a pesar de que únicamente lograría el respaldo de un 6,4% de los electores catalanes. La formación antisistema volvería a tener la llave de la continuidad del proceso separatista pues, sin sus entre siete y nueve diputados, ERC y Junts per Catalunya no conquistarían de modo alguno la mayoría absoluta.

Ésta no es una cuestión baladí. Si en 2015 la formación radical estuvo a punto de forzar una repetición de las elecciones al supeditar la investidura a la retirada de Artur Mas, en esta ocasión la muleta de Junts pel Sí durante el pasado mandato asegura que boicoteará la formación de un Gobierno independentista si ERC o Junts per Catalunya aparcan la vía unilateral tras los comicios para cumplir con la legalidad y evitar una nueva intervención de la Generalitat y el Parlament.

Por ahora, las candidaturas lideradas por Oriol Junqueras y Carles Puigdemont se abonan a esa unilateralidad, pero mantenerla tras los comicios podría desembocar en una nueva aplicación del artículo 155 y en el regreso de sus dirigentes excarcelados a prisión.

Puigdemont pierde opciones

El sondeo de Sigma Dos evidencia también que Puigdemont no se encuentra en condiciones de continuar exigiendo a ERC que lo restituya en el cargo si el bloque independentista alcanza la mayoría absoluta.

El presidente depuesto y cabeza de lista de Junts per Catalunya continúa exigiendo a los republicanos que le cedan la Presidencia de la Generalitat, aunque la candidatura de Junqueras le supere en las urnas. Pero le resultará complicado mantener esa exigencia tras los comicios de cumplirse el pronóstico del sondeo que hoy publica este diario, ya que los republicanos podrían obtener hasta 11 escaños más que la personalista candidatura del ex presidente prófugo, que quedaría relegada a la tercera plaza, por detrás de ERC y Ciudadanos, con sus entre 23 y 26 diputados.

Otro plebiscito perdido

La prospección electoral otorga posibilidades a que el independentismo consiga mantener el control del Parlament otra legislatura, pero arroja una nueva derrota de las opciones rupturistas en votos.

 

Como ya pasó el 27-S, el independentismo volvería a perder el «plebiscito» de las urnas. En 2015, los partidos contrarios a la secesión amasaron el 50,6% de los sufragios, mientras que Junts pel Sí y la CUP no pasaron del 47,7%. Y el sondeo de Sigma Dos apunta a que esa tendencia se mantiene e incluso se incrementa en perjuicio de los separatistas. Su estimación determina que las formaciones secesionistas conseguirían el 45,5% de los votos, frente al 51,7% de las que consideran que el procés ha acabado y apuestan por conservar el orden constitucional tras los comicios.

El constitucionalismo no alcanza

El espectacular crecimiento de la candidatura de Arrimadas no alcanza para conformar un Govern constitucionalista conformado por las tres fuerzas que apoyaron sin ambages la aplicación del 155.

Ciudadanos, PSC y PP suman, en la más favorable de las predicciones, 61 diputados y 57 en la más desfavorable.

El trasvase de votos entre las candidaturas constitucionalistas resulta evidente, ya que el auge de Ciudadanos contrasta con la caída del PP, que consigue entre siete y ocho diputados -hasta cuatro menos que en 2015- y quedaría relegado al último puesto.

Los socialistas catalanes, por su parte, logran entre 19 y 20 diputados, una ligera mejoría respecto al 27-S, cuando obtuvieron su peor resultado histórico en unas autonómicas, al caer hasta los 16 escaños. El sondeo confirma la recuperación de la lista liderada por Miquel Iceta, pero no en los términos esperados por el jefe de filas del PSC.

El sueño imposible de Domènech

Si Catalunya en Comú-Podem -la candidatura auspiciada por Ada Colau- sumara sus votos a los del resto de formaciones contrarias a la secesión, el sorpasso al independentismo sí es posible. El sondeo otorga a los comunes entre nueve y 10 diputados, que sumados a los 61 de Ciudadanos, PSC y PP rebasarían la frontera de los 68 parlamentarios.

Sin embargo, esa opción está totalmente descartada. La candidatura encabezada por Xavier Domènech aspira a mantenerse en tierra de nadie y suspira por conformar un tripartito de izquierdas con ERC y el PSC, como los que en su día lideraran Pasqual Maragall y José Montilla.

Pero esa opción no sería aritméticamente posible según los datos del sondeo de Sigma Dos. En el mejor de los supuestos para los planes de Domènech, republicanos, socialistas y comunes se quedarían, con 64 diputados, a cuatro de la mayoría absoluta.

 

Ciudadanos reina en Barcelona

Un análisis más pormenorizado de la encuesta, permite comprender que la posible victoria de Ciudadanos se explica, sobre todo, por su crecimiento sostenido en todo el territorio catalán.

La candidatura de Arrimadas es la opción más respaldada en las provincias de Barcelona -donde obtiene 20 de sus 33 diputados- y Tarragona -donde se hace con entre cinco y seis-. El otrora cinturón rojo socialista quedará teñido de naranja, según Sigma Dos, que tampoco pronostica buenos resultados a Catalunya En Comú Podem. A pesar de que Colau gobierna en la capital catalana, la lista de Domènech sólo es quinta fuerza en la provincia barcelonesa.

En Lérida y Gerona, las demarcaciones más independentistas, la victoria sería para ERC, pero en ambos casos Ciudadanos conseguiría irrumpir como tercera fuerza más votada sólo por detrás de ERC y Junts per Catalunya.

 

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