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"Chile necesita acuerdos más que enfrentamientos, diálogos y colaboración"

Presidente electo Sebastián Piñera delinea la impronta que quiere para su segundo gobierno:

"Chile necesita acuerdos más que enfrentamientos, diálogos y colaboración"

Con una masiva participación, Piñera se convirtió en el Presidente electo más votado en un balotaje, superando en sufragios a los obtenidos por Bachelet en 2013. Clave fue la votación en las regiones de La Araucanía y el norte del país, comunas como La Florida, Puente Alto y Viña del Mar, y la movilización de casi 50.000 apoderados de mesa.

Consuelo Cifuentes, Bárbara Vial y Nicole Muñoz 

Aún no daban las 19:00 horas cuando el conteo de mesas, iniciado menos de una hora antes, tomó un rumbo claro. En una elección que unánimemente se esperaba como la más incierta y estrecha de los últimos 18 años, Sebastián Piñera se convirtió en el Presidente electo más votado en un balotaje, superando en sufragios incluso al 60% que obtuvo Michelle Bachelet en 2013.

Con una masiva participación que se acercó al 50% del padrón electoral, de los 7 millones de votos emitidos, 3,79 millones fueron para el candidato de Chile Vamos, quien se impuso con el 54,57% y un aumento de 1.375.531 sufragios respecto a la primera vuelta.

El candidato de la Fuerza de la Mayoría, el senador Alejandro Guillier, obtuvo un 45,43% con 3.156.956 votos.

Comunas y estrategias clave

En el piso 22 del Hotel Crowne Plaza, Sebastián Piñera siguió el comienzo del conteo con su círculo más cercano. Allí estaban el ex ministro y hombre fuerte de su campaña, Andrés Chadwick; su coordinador programático Gonzalo Blumel, el senador Alberto Espina, el diputado Nicolás Monckeberg y la periodista Fernanda Otero.

Pero en el tradicional hotel capitalino, escenario de tantas elecciones, los adherentes ya habían explotado en aplausos y vítores al ritmo de las proyecciones televisivas. Las principales figuras de Chile Vamos se abrazaban e incluso, soterrados, se oían algunos "ministro" entre las felicitaciones.

Y es que no habían previsto la contundencia del resultado. Luego del fracaso de las encuestas que le vaticinaron un mayor margen en primera vuelta, se instaló la convicción de un voto "oscilante", "líquido", que podría favorecer a uno u otro candidato. Sin embargo, Piñera ganó en 13 de las 15 regiones del país -solo Magallanes y Aysén le fueron esquivas- y logró compensar el apoyo que los votantes del Frente Amplio le dieron, finalmente, a Guillier. En una suma simple, el candidato de Fuerza de la Mayoría sumó casi íntegramente a los 1.497.116 (22,7%) sufragios que obtuvo en primera vuelta y los 1.336.824 (20,27%) votos que consiguió Beatriz Sánchez en noviembre.

Clave fue en eso el alza significativa que el hoy Presidente electo consiguió en comunas populosas de la Región Metropolitana como Puente Alto y La Florida, donde el "factor Ossandón" fue decisivo como reconocieron en el comando. El despliegue del candidato y su familia, que comandó el senador Manuel José Ossandón por sus "tierras", impulsó los 20 puntos más que el Presidente electo obtuvo sumadas esa comuna y su vecina La Florida.

El empuje de los Kast

Claves también resultaron las votaciones en la Región de La Araucanía, en el norte del país -bastión tradicional de la centroizquierda-, en la ciudad de Viña del Mar "gobernada" por la UDI, Virginia Reginato, y el trasvasije casi matemático que el futuro Presidente logró hacer de la votación de José Antonio Kast, quien recorrió el país apoyando a Piñera y fue de los primeros en enviarle sus felicitaciones por el resultado, aunque no llegó anoche al comando.

La movilización de casi 50.000 apoderados en todo el país inyectó también nueva energía a la etapa final de la campaña y revirtió una debilidad tradicional del sector, decían anoche en el comando piñerista.

Diálogo, colaboración y "acuerdos nacionales"

Primero votó, después acompañó a su esposa Cecilia, luego almorzaron y después de la vorágine se instaló en el piso 22 del hotel.

Solo tres horas después y cuando las proyecciones oficiales mostraban una ventaja holgada, comenzó a levantarse una gran plataforma en las afueras del hotel, mirando a la Alameda. Y finalmente apareció Piñera: "Quiero agradecer, y desde el fondo del corazón, a todos mis compatriotas. A los que nos apoyaron y también a los que apoyaron a mi contendor", les dijo un emocionado futuro Presidente a los centenares de adherentes que se agolparon en torno al escenario.

Acompañado de su familia y de dirigentes de Chile Vamos, dio las primeras señales de la impronta que quiere para su gobierno: "Chile necesita acuerdos más que enfrentamientos, diálogos y colaboración, porque así los países progresan sobre bases sólidas". Adelantó que propondrá "acuerdos nacionales para abordar los grandes problemas que afectan a los chilenos y asumir los inmensos desafíos del futuro", al tiempo que agradeció los llamados de la Presidenta Michelle Bachelet y la visita de su contendor, el senador Alejandro Guillier. "Trabajamos juntos en el pasado", recalcó, "y estoy seguro, volveremos a hacerlo en el futuro".

Desde hoy comienza a trabajar en la conformación de sus equipos y en los proyectos emblemáticos que presentará apenas asuma, en reemplazo de la "tradicional agenda para los primeros 100 días".

 Hitos inesperados

El resultado de ayer marca una serie de hitos que ni el propio comando piñerista esperaba. Se trata de la elección con mayor participación ciudadana desde la instauración del voto voluntario; además, solo una vez antes de ahora el balotaje había registrado mayor participación que en la primera vuelta: cuando en 1999 se enfrentaron Ricardo Lagos y Joaquín Lavín. Claro que si entonces sufragaron 55 mil personas más, ahora la cifra se incrementó en más de 300 mil.

Con esos números, Sebastián Piñera se transforma en el Presidente electo con mayor cantidad de votos en una segunda vuelta, superando incluso, por más de 300 mil sufragios, el desempeño del "fenómeno" Michelle Bachelet en 2013. Aun más, el Mandatario electo se ubica en el tercer lugar de los presidentes que llegan a La Moneda con más votos desde 1989, solo aventajado por Patricio Aylwin y Eduardo Frei.

Para la centroderecha, el resultado marca otro hito: nunca antes un candidato suyo había ganado en tantas regiones (trece de quince), incluidas las cinco de la zona norte, otrora bastión inexpugnable de la izquierda.

Inédita capacidad movilizadora

Lo decía la mayoría de los analistas: si votaban más de 6 millones de personas, Guillier aumentaba sus posibilidades de ganar. Al final pasó lo contrario, y el aumento de participantes favoreció a Piñera. Con ello se echó abajo un mito que ya insinuó derrumbarse en la primaria de julio, el de la supuesta debilidad de la derecha para movilizar electores. La cifra de casi 50 mil apoderados de mesa que logró reunir Piñera (algo nunca antes visto en el sector) es en ese sentido reveladora.

El debate, punto de inflexión

Lunes 11. En el piñerismo no dudan en señalar el debate televisivo de ese día como el punto de inflexión que terminó por definir la elección. Las tres primeras semanas de campaña de balotaje son descritas como difíciles e inciertas, con abundantes errores no forzados. Solo el desempeño del ex Mandatario ese día (y lo que se estima una débil performance de Guillier) les hizo recuperar la confianza en poder ganar.

 

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