Canciller Allamand: “Chile fortalece su liderazgo antártico al promover Áreas Marinas Protegidas”

Canciller Allamand: “Chile fortalece su liderazgo antártico al promover Áreas Marinas Protegidas”

El ministro de RR.EE. Andrés Allamand también defiende la posición seguida por el país respecto de las Malvinas: “¿Qué gana Chile con quedar completamente solitario y aislado en un tema que genera consenso regional? Nada. ¿Qué pierde? Dinamitar la coherencia de su actuación”.

Andrés Allamand cumplirá a fines de este mes un año como ministro de Relaciones Exteriores. La pandemia ha tenido a la Cancillería ocupada, realizando gestiones con gobiernos extranjeros para conseguir vacunas y otros insumos médicos imprescindibles. Pero también ha mantenido el foco en los “temas permanentes” de la política exterior, como la relación con los países vecinos.

–Hay quienes han criticado que usted haya firmado recientemente junto al canciller de Argentina, Felipe Solá, y la Vicepresidenta de España, Teresa Ribera, una columna apoyando la creación de Áreas Marinas Protegidas (AMP) en la Antártica, incluida la propuesta chileno-argentina de una en la península Antártica.

-Es una crítica sin fundamento. Yo me he limitado a reafirmar una propuesta en la que Chile viene trabajando desde el año 2012. De hecho, ella fue confirmada unánimemente en la Política Antártica Nacional 2021-2031, aprobada en la última sesión del Consejo de Política Antártica en marzo pasado. El establecimiento de un sistema representativo de AMP es una política que Chile ha impulsado desde hace varios años.

-Sin embargo, hay quienes afirman que impulsar el proyecto “es retomar un camino inconveniente para los intereses de Chile”, como es la “internacionalización y la universalidad de la Antártica”.

-Ha transcurrido más de una década desde que se inició el proyecto de AMP en el Dominio 1 y hasta ahora no se conocían detractores del mismo ni mucho menos con tal fundamento. Los que hoy se oponen no han puesto encima de la mesa un solo argumento que apoye su afirmación de que las AMP “universalizan” la Antártica. Es una frase al voleo. En verdad el asunto es exactamente al revés.

-¿En qué sentido?

-En general los países que han propuesto AMP en la Antártica lo han hecho en zonas adyacentes a sus reclamaciones. En el caso nuestro, está dentro de las 200 millas de Zona Económica Exclusiva adyacentes a nuestra reclamación de la Península Antártica. Algunos países que son renuentes a las AMP han insinuado que se oponen a las mismas ya que éstas constituirían acciones que buscarían fortalecer los reclamos soberanos de quienes las promueven. Más aún, de aprobarse el AMP, que hoy cuenta con la oposición de varios países, Chile tendría un rol relevante en el manejo de la misma. Además, hay que destacar que la Armada cumple un rol relevante al realizar intensas tareas de fiscalización de la actividad pesquera en esa misma área.

-¿Y qué gana Chile con su propuesta?

-Proteger recursos marinos en zonas adyacentes a nuestros territorios es una obligación. ¿Quién entendería que Chile tuviera una actitud pusilánime frente a la depredación de recursos valiosos como, por ejemplo, el krill? De la misma manera, permite avanzar en nuestro compromiso de proteger el medio ambiente antártico. Las AMP protegen las pesquerías, evitan la sobrexplotación, cautelan la biodiversidad. El tema ambiental en la Antártica genera hoy la mayor preocupación en la comunidad internacional, en parte por el impacto del cambio climático. Al tomar la vanguardia en esta materia Chile afianza su liderazgo antártico.

-¿Qué costo tendría para Chile dejar de promover las AMP en la Antártica?

-Muy alto. Sería un giro completamente contradictorio con nuestra trayectoria en una materia de primordial importancia. El resultado sería pasar de ser líderes en la protección ambiental antártica a sumarnos a aquellos que se ubican en la vereda exactamente opuesta. Pero además, nuestra inacción en un tema que genera alto interés, dejaría abierta la posibilidad para que otros países formularan propuestas de AMP para la Península Antártica y sus zonas adyacentes. Y eso sí sería complejo y difícil de explicar.

¿Cambio de política con Argentina?

-Sin embargo, más allá del tema AMP se mantienen diversas críticas a la política exterior chilena en relación a Argentina, que fueron muy visibles luego de la visita del Presidente Alberto Fernández en enero pasado. Tales críticas plantean que mientras subsista la reivindicación argentina sobre un sector de Plataforma Continental Extendida en el sector aledaño al punto F del Mar Austral, Chile debiera cambiar su política hacia el país vecino.

-Argentina formuló sus reclamaciones de Plataforma Continental Extendida (PCE) el año 2009 y obtuvo un pronunciamiento de la Comisión de Límites de la Plataforma Continental (CLPC) de Naciones Unidas el 2016. Desde el comienzo, el mismo año 2009, Chile hizo ver que la reclamación referente a la llamada “medialuna”, al sureste del Punto F, en que unilateralmente Argentina desplaza el límite marítimo entre ambos países hacia el sur, le era inoponible. Más aun, el año pasado, con motivo de una ley argentina que delimitó tal zona volvimos a señalar que rechazábamos tajantemente tal pretensión y que ella, bajo ninguna circunstancia, podía afectar los derechos de Chile.

-¿Cuál es la importancia del llamado punto F?

-El Tratado de Paz y Amistad de 1984 (TPA) es muy claro al señalar que el Punto F es el punto final de la delimitación marítima acordada por Chile y Argentina. Por eso Argentina está impedida de crear unilateralmente un límite marítimo al sur del Punto F. Hay quienes afirman que el objetivo de lo anterior es revivir el llamado argumento bioceánico; sin embargo, este argumento siempre fue rechazado por Chile y fue desahuciado en el Laudo de 1977 y en el propio Tratado de 1984. Las notas diplomáticas de Chile de 2009 y del año 2020 dejan claro que no estamos dispuestos a aceptar que eventualmente se intente vincular la delimitación marítima entre las partes con la cuestión de la soberanía en la Antártica.

La “estrategia represalia”

-Hay quienes sostienen que a la vista de la aludida reclamación argentina de Plataforma Extendida al sur del punto F, Chile debiera incluso, cambiar su política de apoyo al país vecino en el tema Malvinas.

-Es cierto. Hay quienes sostienen que la política chilena hacia Argentina, plasmada entre otros instrumentos en el Tratado de Paz de Amistad de 1984 y el Tratado de Maipú de 2009, debe cambiar en 180 grados: afirman que mientras Argentina mantenga su planteamiento de plataforma continental extendida al sur del punto F, Chile debe retirar su apoyo al reclamo sobre Malvinas, abandonar la propuesta conjunta de AMP y no perseverar en la Patrulla Antártica Naval combinada que la venimos realizando desde hace 23 años. Hay otros que van más lejos y señalan que con Argentina “no tenemos mucho que nos una” y “no tenemos ni tendremos mayores intereses comunes”.

-¿Y cuál es su posición al respecto?

-Yo no estoy de acuerdo ni con esa visión errada ni con lo que llamo la “estrategia represalia” por múltiples razones, pero principalmente por una: no veo que vaya a tener ningún efecto favorable respecto de la controversia. No veo en qué mejoraría nuestra posición. Y, al contrario, sí veo efectos adversos que afectarían la posición internacional de Chile: Lo de las Malvinas me parece definitivamente absurdo y un seguro boomerang. El planteamiento argentino es apoyado unánimemente en toda la región. ¿Qué gana Chile con quedar completamente solitario y aislado en un tema que genera consenso regional? Nada. ¿Qué pierde? Dinamitar la coherencia de su actuación. Chile, desde 1993, en forma ininterrumpida, promueve, apoya y presenta en el Comité de Descolonización de Naciones Unidas una resolución relativa a la cuestión de las Malvinas. ¿Quién entendería un viraje tan intempestivo?

Presentación chilena de la Plataforma Continental Extendida

-Y cuál es la situación con la Plataforma Continental Extendida reclamada por Argentina, no al sur del punto F, sino en la Antártica?

-El Tratado Antártico de 1959 suspendió las controversias sobre soberanía territorial, sin perjuicio de que todos los países reclamantes sostenemos que nuestros territorios generan todos los espacios que contempla el Derecho del Mar incluyendo la plataforma constitucional extendida. El año 2004 los siete países reclamantes de soberanía convinimos en que cada uno podría, si así lo estimase, formular su reclamación de PCE pero que la CLPC no podría pronunciarse sobre las mismas en razón del régimen especial creado por el Tratado Antártico. Es lo que ocurrió con Argentina: No hubo pronunciamiento.

-Sin embargo, Argentina publica mapas que dan a entender que su reclamación antártica habría sido acogida.

-Es efectivo. Tales mapas inducen a error y confunden. Muestran más una aspiración que derechos efectivos. A su vez, no son oponibles a terceros países porque prevalecen los preceptos del Tratado Antártico.

-¿Y cuándo Chile hará su presentación de PCE en la Antártica? Usted señaló que sería a fines de este año. ¿No estamos atrasados?

-La haremos antes de fin de año y partiremos por la zona al oeste de la Península Antártica. La presentación preliminar la formulamos el 2009. ¿Podríamos haberlo hecho antes? La respuesta es sí. Chile comenzó a realizar las mediciones de la plataforma continental extendida en 2008. Argentina partió mucho antes: en 1998.

“Firmeza sin estridencia”

-La pregunta es entonces: ¿qué debe hacer Chile hacia adelante? Hay quienes aducen inacción de los diversos gobiernos en la materia y sostienen que la pasividad chilena sólo consolida la postura argentina.

-De partida hay que tener a la vista el Tratado de Paz y Amistad de 1984.

-¿Cuál es la implicancia de dicho tratado?

-Es cosa de leerlo: “Si surgiera una controversia, las partes adoptarán las medidas adecuadas para mantener las mejores condiciones generales de convivencia en todos los ámbitos de sus relaciones y para evitar que la controversia se agrave o prolongue”. El mandato es claro: No escalar la controversia y trabajar para solucionarla.

-Hay quienes dudan que Argentina vaya a cambiar una posición que ha construido durante casi 20 años. Y por lo mismo, creen que un ejercicio de diálogo sería ilusorio.

-Yo prefiero quedarme con las palabras del Presidente Fernández cuando fue preguntado por este mismo tema en su visita a Santiago el mes de Enero pasado. Dijo textualmente que si “hay un problema lo tenemos que resolver como lo resuelven los amigos: nos sentamos, lo charlamos y lo resolvemos”.

Cuando asumí la Cancillería me preguntaron, a propósito de esta materia, cuál sería nuestra estrategia. Mi respuesta fue que actuaríamos con firmeza pero sin estridencia. En eso consiste la diplomacia.

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