Bruselas llama a empresas y ciudadanos a prepararse ante un Brexit sin acuerdo

Bruselas llama a empresas y ciudadanos a prepararse ante un Brexit sin acuerdo

La Comisión movilizará hasta 780 millones de euros para paliar las consecuencias económicas de una salida abrupta

La Comisión Europea llamó este miércoles a rebato a los ciudadanos y, en especial, empresas de los Veintisiete para que estén preparados para afrontar una salida abrupta del Reino Unido de la Unión Europea el próximo 31 de octubre. A apenas dos meses para que venza la segunda prórroga concedida a Londres y dada la “situación política” británica, Bruselas advirtió que nadie puede confiarse en que habrá un tercer tiempo de descuento. A pesar de las medidas de contingencia adoptadas por ambas partes, el Ejecutivo de Jean-Claude Juncker asume que un Brexit sin acuerdo tendrá costes nada desdeñables. Para rebajar la intensidad que puede producir ese shock, Bruselas se dispone a movilizar hasta 780 millones de euros.

El galimatías en el que se ha instalado Westminster ha llevado a Bruselas a dudar de la puerta que acabará eligiendo el primer ministro, Boris Johnson, para salir de la UE. Si bien la pérdida de la mayoría absoluta apunta a unas nuevas elecciones y otra posible prórroga, fuentes diplomáticas lamentan los nulos avances en las conversaciones técnicas con su negociador, David Frost, que este miércoles regresó a Bruselas. La Comisión sigue sin ceder un ápice en el rechazo a una frontera dura en la isla de Irlanda, mientras que Johnson teme que cualquier oferta pueda ser tumbada por un Parlamento que ya no controla. La pérdida de la mayoría absoluta por parte de Johnson tampoco alienta a los Veintisiete a buscar otro acuerdo que podría volver a ser rechazado por la Cámara.

Las turbulencias en Londres han llevado a la Comisión Europea a seguir pensando que la hipótesis más plausible es que el Reino Unido debe el club comunitario el 31 de octubre. Y pidió a sus socios que se abrochen los cinturones, puesto que las medidas de contingencia sirven solo para mitigar las “disrupciones más significativas” de una salida sin acuerdo. Estas tienen que ver sobre todo con los intercambios comerciales y financieros. Con una salida abrupta, el Reino Unido será un tercer país y, por lo tanto, habrá controles fronterizos, prohibiciones, restricciones y aranceles. Por ello, fuentes comunitarias aseguraron que están llamando a los países miembros a “completar las medidas adoptadas” hasta ahora por la Comisión.

El Colegio de Comisarios dio luz verde a tender una red de seguridad financiera para asistir a los países más afectados por un Brexit sin acuerdo. Sin un presupuesto de la zona euro para auxiliar a países en crisis, la Comisión decidió echar mano de dos fondos reservados para hacer frente a catástrofes naturales y para ayudar a trabajadores que han perdido su empleo después de que sus sectores quedaran caducos por la globalización. En total, Bruselas tendrá a su disposición 780 millones de euros para apoyar ayudas impulsadas por los Estados para empresas y empleados y financiar el funcionamiento correcto de las fronteras y los controles fitosanitarios.

Controles y aranceles

La Comisión Europea, sin embargo, también pidió a las grandes compañías que asuman su parte. No se adoptaron nuevas medidas en el sector financiero, aunque las instituciones comunitarias seguirán de cerca la evolución de los mercados. El presidente del Consejo de Supervisión del Banco Central Europeo, Andrea Enria, aseguró este martes en una comparecencia en el Parlamento Europeo que el Eurobanco está analizando el impacto que pueda tener el Brexit en el sistema financiero de la zona euro, no solo por su localización, sino también por la exposición de las entidades a “los riesgos que emerjan” de la retirada del Reino Unido. El supervisor está sobre todo preocupado por la posibilidad de que la plasmación de ese riesgo pueda amplificar otros ya existentes, como las guerras comerciales. Todos esos vientos de cara podrían frenar todavía más el avance de la economía europea.

En la comunicación emitida por el Ejecutivo comunitario, se pone especial énfasis en el transporte de mercancías. “Puede aplicarse también prohibiciones o restricciones a ciertos productos que entren o salgan de la UE desde o hacia el Reino Unido, lo cual significa que podrían requerirse licencias de importación o exportación”, recuerda el documento. La Comisión pide a las farmacéuticas y a las empresas químicas que culminen la adaptación de sus productos a todos los estándares requeridos.

Bruselas también recuerda que, sin acuerdo, se empezarán a cargar aranceles sobre exportaciones e importaciones. En el caso de la UE, las tarifas medias para importar bienes agrícolas son del 8,1%, mientras que para el resto rondan el 2,7%. El sector lácteo británico será uno de los más afectados, puesto que las barreras son más elevadas (44,8%), pero también deberán pagar peaje el cárnico (17,8%), pesquero (11,4%), moda (11,5%) o automovilístico (10%). Las empresas también deberán tener en cuenta que, si sus mercancías contienen materiales o componentes producidos en el Reino Unido, estos no podrán ser considerados originarios de la UE.

La reinstauración de las fronteras no solo acarreará problemas para los intercambios económicos, sino también para su transporte. En especial, a comienzos de agosto. Por ello, la Comisión pide a las empresas que tengan toda la documentación requerida y certificaciones en orden y que cuenten con que las formalidades pueden llevar tiempo, de modo que antes de sacar al mar o a la carretera el barco o el camión, verifiquen en qué situación está su ruta.

www.prensa.cancilleria.gob.ar es un sitio web oficial del Gobierno Argentino