Boris Johnson apela al "espíritu colaborativo" ante la victoria independentista en Escocia

Boris Johnson apela al "espíritu colaborativo" ante la victoria independentista en Escocia

La ministra principal Nicola Sturgeon ha advertido a Johnson que no "se interponga en el camino" y ha asegurado que está dispuesta a llegar a los tribunales

El "premier" Boris Johnson ha apelado al "espíritu colaborativo" del Reino Unido tras la victoria del Partido Nacional Escocés (SNP) y la mayoría lograda por las fuerzas independentistas que aspiran a convocar un segundo referéndum. La ministra principal Nicola Sturgeon ha advertido a Johnson que no "se interponga en el camino" y ha asegurado que está dispuesta a llegar a los tribunales "para defender el derecho de los escoceses a decidir su futuro".
Johnson expresó su oposición a un nuevo referéndum por considerarlo "irresponsable y temerario". El "premier" adoptó sin embargo un tono más constructivo nada más conocerse los resultados de Escocia: el SNP se quedó a las puertas de la mayoría absoluta con 64 diputados, pero planea una coalición con los ocho diputados del Partido Verde, también favorable a la secesión.
El "premier" ha extendido personalmente una invitación a Nicola Sturgeon, así como al ministro principal de Gales (el laborista Mark Drakeford) y los líderes de Irlanda del Norte, para participar en una "cumbre de recuperación del Covid". Su oferta ha sido recibida con escepticismo por el desdén mostrado por Johnson a las "otras naciones" (más allá de Inglaterra) durante la negociación del Brexit.
"Creo con pasión que los intereses del Reino Unido, y en particular del pueblo de Escocia están mejor servidos cuando trabajamos juntos, como hemos visto en el despliegue de la campaña de vacunación", escribió Johnson en su carta. El "premier" invocó el espíritu olímpico del "Team UK" y prometió un nuevo compromiso del Gobierno británico para trabajar con el Gobierno escocés.
La celebración de la supuesta cumbre está sin embargo en el aire y Nicola Sturgeon parece decidida a tensar la cuerda. "Si Boris Johnson quiere parar este referéndum tendrá que ir a los tribunales", declaró la ministra principal.
En su discurso tras la victoria electoral, Sturgeon extendió su amenaza a los diputados conservadores en el Parlamento de Westminster: "Si los tories intentan el bloqueo, será una demostración de que el Reino Unido ha dejado de ser una unión voluntaria de naciones, y por tanto un poderoso argumento a favor de la independencia".
El SNP logró el jueves su cuarta victoria consecutiva en las elecciones al Parlamento escocés, con el 47% de los votos y un diputado más que los logrados en el 2016. Aun así, se quedó a un solo diputado de la mayoría absoluta de 65, lo que le obligará a apoyarse en el Partido Verde, la fuerza que más ha crecido en estas elecciones. El Partido Alba del ex ministro principal Alex Salmond no logró un solo diputado y ha tenido una influencia marginal en los resultados.
En el referéndum del 2014, la permanencia en el Reino Unido ganó por el 55% al 45% de los votos. A lo largo del 2020 se produjo el "sorpasso" de los partidarios de la independencia, gracias a la gestión del Covid de Nicola Sturgeon, pero el éxito de la campaña de vacunación ha vuelto a equilibrar la balanza en dos mitades prácticamente idénticas.
Los analistas recalcan entre tanto la negativa de Boris Johnson a celebrar un nuevo referéndum "en el contexto actual" (en su reciente entrevista en The Daily Telegraph). En sectores nacionalistas se interpreta como una primera puerta abierta a una posible convocatoria cuando el Covid esté bajo control, con la mirada puesta en el 2023.

STARMER FULMINA A SU 'NÚMERO DOS' ENTRE CRECIENTES CRÍTICAS
El líder del Partido Laborista Keir Starmer decidió fulminar a su número dos, Angela Rayner, por la debacle electoral en el norte de Inglaterra, ente crecientes críticas internas desde todas las facciones del laborismo.

Starmer decidió asumir "plena responsabilidad" por la pérdida del bastión laborista y pro-Brexit de Hartlepool, pero sus movimientos en las últimas horas han reactivado las luchas internas y la busca de candidatos alternativos, trece meses después del relevo de Jeremy Corbyn.

Andy Burham, recién reelegido como alcalde de Manchester, confirmó que no descarta presentar su candidatura en el futuro y criticó así la gestión de Starmer: "Hemos perdido el vínculo emocional con los electores y con la clase trabajadora. Y no lo vamos a recuperar si seguimos funcionando con excesiva cautela y a través de las lentes de Westminster".

Pese al batacazo en el norte de Inglaterra, los laboristas han mantenido el control de las grandes ciudades como Manchester, Liverpool y Londres, donde fue también reelegido Sadiq Khan. El ministro principal de Gales, el laborista Mark Drakeford, revalidó también su mandato y logró la mitad de los 60 diputados de la Asamblea local.

Starmer siguió entre tanto enclaustrado en su casa del norte de Londres, planeando el recambio de su equipo de Gobierno "a la sombra", con la posible entrada de pesos pesados como Hilary Benn e Yvette Cooper, otra firme aspirante a la sucesión.

Starmer ha fichado también a Deborah Mattinson, veterana estratega de Gordon Brown y autora de un libro sobre el "muro rojo" del norte industrial del norte de Inglaterra, reconvertido en el "muro azul" gracias al tirón populista y popular de Boris Jonhson, que ha salido claramente fortalecido en las elecciones locales.

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