Australia rechaza las acusaciones de Francia en la crisis sobre los submarinos

Australia rechaza las acusaciones de Francia en la crisis sobre los submarinos

Francia está furiosa por la decisión de Australia de retirarse del acuerdo de 56.000 millones de euros de compra de submarinos franceses en favor de buques de propulsión nuclear estadounidenses

El primer ministro australiano, Scott Morrison, ha rechazado las acusaciones de Francia de que su gobierno mintió sobre sus planes de cancelar un contrato de compra de submarinos franceses, afirmando que ya había planteado sus "profundas y graves reservas" sobre el acuerdo "hace algunos meses".

"Creo que tenían todas las razones para saber que teníamos profundas y graves reservas sobre el hecho de que las capacidades del submarino de clase Attack no respondían a nuestros intereses estratégicos y dejamos muy claro que tomaríamos una decisión en función de nuestro interés estratégico nacional", declaró Morrison en una rueda de prensa en Sídney.

Francia está furiosa por la decisión de Australia de retirarse del acuerdo de 90.000 millones de dólares australianos (65.000 millones de dólares, 56.000 millones de euros) de compra de submarinos franceses en favor de buques de propulsión nuclear estadounidenses.

El presidente francés, Emmanuel Macron, tendrá una llamada con el presidente estadounidense. Joe Biden, en los próximos días por la crisis diplomática entre los dos aliados, según ha confirmado el portavoz del gobierno francés. Gabriel Attal dijo que Francia buscará una "aclaración" sobre la cancelación del pedido de submarinos por parte de Australia a favor de un acuerdo de seguridad trilateral con Estados Unidos y Gran Bretaña.

El gobierno francés llamó a consultas a sus embajadores en Canberra y Washington, y acusó a Australia y a Estados Unidos de mentir sobre la ruptura del contrato, al tiempo que habló de "grave crisis" entre aliados.

El primer ministro australiano dijo que entendía la "decepción" del gobierno francés, pero afirmó que había planteado problemas con el acuerdo "hace algunos meses", al igual que otros ministros del gobierno australiano.

Morrison dijo que habría sido una "negligencia" seguir adelante con el contrato a pesar de que los servicios de inteligencia y de defensa de Australia le habían aconsejado que iría en contra de los intereses estratégicos del país.

"No me arrepiento de la decisión de anteponer el interés nacional de Australia. Nunca me arrepentiré", afirmó.

Por su parte, el ministro de Defensa, Peter Dutton, dijo este domingo que su gobierno había sido "franco, abierto y honesto" con Francia acerca de sus preocupaciones sobre el acuerdo, que estaba por encima del presupuesto y con años de retraso.

Dutton dijo haber expresado personalmente esas inquietudes a su homóloga francesa, Florence Parly.

Según Dutton, Canberra no estaba en condiciones de comprar buques franceses de propulsión nuclear debido a las necesidades de mantenimiento cada diez años, que incluyen el reabastecimiento nuclear, lo que no ocurre con los submarinos estadounidenses.

Los submarinos de propulsión nuclear son más autónomos que los de propulsión convencional (diésel-eléctrica).

"DUPLICIDAD"
Estados Unidos, Australia y el Reino Unido anunciaron el miércoles una asociación estratégica para contrarrestar a China, llamada AUKUS, que incluye el suministro de submarinos estadounidenses de propulsión nuclear a Canberra, lo que deja fuera de juego a los franceses.

En declaraciones a la televisión France 2, el ministro galo de Relaciones Exteriores, Jean-Yves Le Drian, afirmó que se trata de una "crisis grave".

"Ha habido mentira (...), una duplicidad (...), una gran ruptura de confianza" y un "desprecio" por parte de los aliados de Francia, afirmó.

El ministro hizo esas declaraciones un día después de que el presidente Emmanuel Macron llamara a consultas a los embajadores en Canberra y Washington en un acto sin precedentes que demuestra el enfado de Francia por la cancelación del contrato de submarinos.

El ministro de Relaciones Exteriores francés también estimó que esta crisis influirá en la definición del nuevo concepto estratégico de la OTAN, sin mencionar sin embargo una salida de la Alianza Atlántica.

"La OTAN ha iniciado una reflexión, a petición del presidente de la República, sobre sus fundamentos. Habrá en la próxima cumbre de la OTAN en Madrid la conclusión del nuevo concepto estratégico. Por supuesto, lo que acaba de pasar tendrá que ver con esta definición", dijo Le Drian.

"Hace falta que al mismo tiempo Europa se dote de su brújula estratégica y esto estará bajo la responsabilidad de Francia en el primer semestre de 2022", agregó, refiriéndose a la presidencia francesa de la Unión Europea el 1 de enero.

El almirante Rob Bauer, presidente del comité militar de la OTAN, señaló que el diferendo no tendrá impacto en la "cooperación militar" de la alianza.

Por su parte, Estados Unidos espera tratar su disputa con Francia esta semana al margen de la Asamblea General de la ONU en Nueva York, según Ned Price, portavoz del Departamento de Estado estadounidense.

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