Argentina, un paso más cerca de la igualdad al aprobar una ley de cupo laboral para trans

Argentina, un paso más cerca de la igualdad al aprobar una ley de cupo laboral para trans

El Senado argentino convirtió en norma el cupo laboral para personas transgénero, travestis y transexuales, que establece que se contraten un mínimo de integrantes de esa comunidad como parte del personal de la administración pública y organismos estatales. Una victoria para las activistas LGBTIQ+ argentinas, que reconoce décadas de exclusión y discriminación por género.

“Una reparación histórica” en forma de ley, así lo describían las activistas trans. Este jueves 24 de junio, el Senado de Argentina aprobó la Ley de Cupo e inclusión Laboral Travesti Trans Diana Sacayán-Lohana Berkins. Una norma que establece un cupo laborar para las personas travestis, transexuales y transgénero que reúnan las condiciones de idoneidad y deben ocupar, a partir de ahora, cargos en el sector público nacional en una proporción no inferior al 1% del total de los empleos.

Se trata de un paso histórico hacia la igualdad, pero también el reconocimiento de décadas de exclusión y discriminación laboral hacia estas personas. “Las leyes no son una solución definitiva a problemáticas sociales históricas, pero son una semilla para empezar a mejorar la calidad de vida de quienes sobrevivieron, de infancias y adolescencias que manifiestan identidad de género disidente”, escribía la activista trans Violeta Alegre en una columna publicada en 'The Washington Post' en español.

Violeta, una de las impulsoras de la normativa, celebró en sus redes sociales la victoria del colectivo con un escueto: “¡Es ley!”, que recuerda a las celebraciones de millones de mujeres argentinas tras la despenalización del aborto en el país, también bajo el mandato del presidente Alberto Fernández.

La norma, aprobada en la Cámara Alta, con 55 votos afirmativos, un negativo y seis abstenciones, apoyó a media sanción restante para que el proyecto se convirtiera en ley, después de ser presentado por primera vez en marzo de 2020. "La población trans se encuentra excluida de los sistemas formales de educación y del mercado de trabajo. Deseo que hoy terminemos esta jornada con este proyecto siendo ley”, dijo la senadora Silvina García Larraburu.

El texto consta de 17 artículos y establece un cupo de trabajo en los tres poderes del Estado nacional, en los Ministerios Públicos, organismos descentralizados, empresas y sociedades gubernamentales en todas sus modalidades de contratación, así como un incentivo fiscal por un año para que el sector privado también aplique este cupo laboral, que se extiende a dos años para las pequeñas y medianas empresas.

Argentina se convierte así en el segundo país de América, después de Uruguay, en legislar en materia de inclusión laboral trans, a sabiendas de que todavía la nación y los países de la región tienen mucho trabajo por delante en relación a la inclusión académica, laboral, cultural o social de las personas de identidad diversa.

“Hay un grupo humano al que el acceso al trabajo digno siempre le fue negado. La Ley de Identidad de Género fue un antes y un después, un notable avance, pero aún siguen siendo víctimas de obstáculos en el acceso a derechos básicos elementales", explicó en su intervención la senadora Ana Almirón.

La realidad de las personas transexuales argentinas es un camino de obstáculos, discriminaciones, violaciones a sus derechos que inician en la infancia y perduran hasta su edad adulta. De hecho, la esperanza de vida una persona transgénero, transexual o travesti es inferior a los 45 años en Argentina.

A esto se suma, los impedimentos sociales y estatales a la hora de acceder a un trabajo o a una educación superior. Durante años, este colectivo ha estado relegado a la prostitución como su principal fuente de ingreso, más del 70% de personas trans lo ejercen en la capital, Buenos Aires, según las encuestas. Una situación que se agrava en los territorios y provincias, todavía más marginados y estigmatizados.

“Estamos discutiendo algo más que el cupo laboral travesti, trans y transgénero, estamos discutiendo si este colectivo va a empezar a tener los derechos que, como ciudadanas y ciudadanos, les corresponde: derechos humanos, de eso estamos hablando”, subrayó la senadora Norma Durango.

Ganar en derechos para crear una sociedad más justa, digna e igualitaria. Un lema por el que han luchado las activistas LGBTIQ+ desde hace años. La ley estipula también que la financiación educativa no puede resultar un obstáculo para el ingreso y permanencia en el puesto. Además, el Banco de la Nación promoverá líneas de crédito para emprendimientos destinados específicamente a personas solicitantes travestis, transexuales y transgénero.

“El proyecto de ley contiene aspectos relevantes a tener en cuenta que no solo contemplan el derecho al trabajo, sino también un aspecto de reconocimiento y reparación frente a la quita de derechos por cuestiones de identidad de género”, escribía Violeta Alegre en la columna del Post Opinión.

El nombre de la norma: "Diana Socayán Lohana Berkins" fue dado en honor a dos activistas trans que lucharon por la visibilización y los derechos de este colectivo, ambas asesinadas. En celebración a este avance en materia de derechos para miles de personas en Argentina, la Casa Rosada se iluminó con la bandera trans: azul, rosa y blanco.

El presidente Fernández dijo a través de Twitter que se trata del resultado de la lucha de un colectivo históricamente vulnerado: “Era hora de que el Estado escuchara y atendiera su reclamo. Hoy somos un país más justo e igualitario que reconoce y celebra su diversidad”.

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