Argentina se pregunta quién mandará en el futuro gobierno peronista, ¿Alberto o Cristina?

Argentina se pregunta quién mandará en el futuro gobierno peronista, ¿Alberto o Cristina?

29/10 - 20:05 - Fernández y su equipo han repetido como un mantra durante la campaña que gobernará el presidente

¿Cristina o Alberto? ¿Quién mandará ¿El presidente o la vicepresidenta? Es la incógnita más difícil de resolver de la política Argentina desde que Cristina Fernández de Kirchner decidió renunciar a postularse a la presidencia en pos de la unidad del peronismo y ungió a Alberto Fernández como número uno, relegándose a la vicepresidencia. Las dudas empezarán a aclararse después su toma de posesión el 10 de diciembre, aunque desde ahora se podrá auscultar qué influencia tendrá cada uno en la designación de ministerios y otros cargos.

Fernández y su equipo han repetido como un mantra durante la campaña que gobernará el presidente. Quienes lo conocen bien remarcan que nunca se hubiera prestado a ser un títere de la líder kirchnerista y recuerdan que no tuvo problema en enfrentarse a la entonces presidenta cuando fue su jefe de gabinete (primer ministro), cargo del que finalmente dimitió en el 2008 después de que el gobierno perdiera en el Senado el conflicto por el polémico impuesto a las exportaciones agrarias, el llamado “conflicto del campo”. Luego mantuvo un segundo plano político pero no tuvo empacho en criticar duramente a Cristina en cada entrevista que ofreció, contraponiendo su mala gestión a la de su marido, Néstor Kichner, al cual Fernández ayudó a llegar al poder convirtiéndose en su mano derecha también como jefe de gabinete.

En Argentina el peronismo no es considerado izquierda

La reunificación del peronismo en el triunfante Frente de Todos sirvió para recuperar el poder en las elecciones del domingo. Pero es importante entender la configuración de esta coalición para saber que la vicepresidenta lo tendrá muy difícil para imponer sus tesis a las del presidente. A excepción del sector moderado de Roberto Lavagna, tercero en los comicios, cuyos miembros no tardarán en acercarse al nuevo gobierno, la alianza engloba a todos los sectores peronistas, desde la extrema izquierda a la extrema derecha. Desde los intervencionistas a los liberales. Nada nuevo en el populista Partido Justicialista fundado por Perón. Kirchner es identificada con el ala más intervencionista y cuenta con su leal agrupación La Campora, que nació liderada por su hijo Máximo como una suerte de juventudes kirchneristas, pero cuyos referentes superan ya los cuarenta años. Fernández, que inició su andadura en el peronismo militando en una agrupación ultraliberal, se sitúa ahora en el centro, tiene buenas relaciones con la prensa crítica y parte del empresariado, y se identifica con el progresismo moderado de Lula en Brasil o del PSOE de Pedro Sánchez, con quien se reunió en Madrid. Uno de los invitados especiales el domingo a la celebración de la victoria fue el expresidente socialista español, José Luis Rodríguez Zapatero. Además, lo primero que hizo el mandatario electo al iniciar su campaña fue obtener el apoyo de todos los gobernadores peronistas, que tienen influencia territorial y legislativa y, tradicionalmente, son conservadores moderados.

Y para acabar de completar la heterogeneidad, no solo hay justicialistas, sino también izquierdistas independientes, como el flamante gobernador de la provincia de Buenos Aires, Áxel Kicillof -que ya suena como el delfín de Cristina- o la diputada Victoria Donda, quien no duda en comparar las diversas tendencias del Frente de Todos con las diferentes familias que conviven en el PSOE español. “Tiene que ver con cortes más anchos del tipo de política que hoy exige un mundo con un sujeto político cada vez más diverso, más plural, más expandido; necesitamos herramientas electorales amplias, expandidas y plurales, no me imagino un mundo con un partido único”, explica Donda a La Vanguardia.

No obstante, en Argentina el peronismo no es considerado izquierda, una terminología que aquí se reserva a partidos con muy poca representación -el candidato presidencial del Frente de Izquierda, Nicolás del Caño, obtuvo el 2% de los votos- porque con su movimiento Perón consiguió fagocitar a socialistas y comunistas. Lo que aquí se entiende por izquierda, en España sería Izquierda Unida o Podemos, que paradójicamente son cercanos al kirchnerismo y también apoyan a Fernández.

“Es una duda razonable que tenemos que dirimir diciendo que Cristina tuvo un acto de grandeza importante: dejar de ser la figura en estas elecciones”, comenta sobre la famosa incógnita el gobernador de San Juan, Sergio Uñac, un peronista moderado que se distanció de la expresidenta durante su mandato. “Sin duda va a gobernar Alberto Fernández, porque además tiene mucho carácter, lo demostró en 2008 cuando dijo ‘hasta acá llego’ y tiene una profunda convicción de que al país le hace falta un profundo cambio, y que ese cambio viene del respeto a las instituciones, de la transparencia del estado, de poner un estado al servicio de los argentinos, de visibilizar que los privilegios atentan contra la construcción de un país igualitario y, en definitiva, de un país que genere espacios para todos”, agrega.

Por su parte, el concejal porteño Mariano Recalde, uno de los líderes de La Cámpora, afirma que “no hay duda de que va a gobernar Alberto Fernández” y dice que este cuestionamiento se repite cada vez que gobierna el peronismo. “La escuché muchas veces esa afirmación: cuando Néstor Kirchner ganó, que iba a gobernar Duhalde; cuando Cristina ganó, que iba a gobernar Néstor. Siempre se busca restarle autoridad al presidente elegido por el pueblo, me parece que no hay ninguna duda de que va a gobernar Alberto Fernández”, zanja.

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