Argentina extiende hasta el 2 de junio negociación por reestructuración de deuda

Argentina extiende hasta el 2 de junio negociación por reestructuración de deuda

19:00 - Mañana vencía el plazo para negociar la reestructuración de US$ 65.000 millones en deuda externa.

Argentina informó en horas de la tarde del jueves que extendió hasta el 2 de junio el plazo para negociar la reestructuración de US$ 65.000 millones en deuda externa, que vencía este viernes.

Los principales acreedores dan por descontado el default pero confían en que la situación será momentánea.

Así lo dejó en claro Hans Hums, fundador y jefe de inversores de Greylock Capital Management, uno de los grandes fondos tenedores de bonos con los que el Gobierno busca reestructurar la deuda.

Para el ejecutivo habrá default, aunque enfatizó que podría subsanarse en poco tiempo, ya que los bonistas están haciendo los esfuerzos para lograr un acuerdo que puede darse en las próximas semanas. En esa línea, el ministro de Economía, Martín Guzmán, dijo esta semana que existía un gran posibilidad de que las negociaciones entre Argentina y sus acreedores se extiendan más allá del viernes.

"Odiaría tener algo tan desordenado como el incumplimiento de un pago", remarcó Humes, quien lidera el Comité de Acreedores de la Argentina (ACC, por sus siglas en inglés) y que presentó una de las tres contraofertas al Gobierno en la última semana. La propuesta, que aún esta bajo análisis del Ejecutivo, fue consensuada con el grupo de acreedores que lidera BlackRock, que hoy dejó trascender su disposición a ceder en sus exigencias para llegar a un entendimiento.

Durante una videoconferencia en un seminario del Centro Wilson sobre la reestructuración argentina en marcha, Humes manifestó que existe "un amplio deseo de una resolución constructiva en el proceso" de negociación en marcha. A su juicio, "debería haber suciente exibilidad para llegar a un acuerdo" con el Gobierno, aunque agregó que esa resolución aún está pendiente y resaltó la voluntad de los bonistas por considerar la situación en medio de la pandemia por coronavirus.

Por su parte, Mark Walker, director gerente de Guggenheim Securities y especialista en deudas de países africanos, admitió como inevitable que Argentina caiga mañana en default, aunque remarcó que "este incumplimiento no sería seguido inmediatamente por un litigio".

"Un incumplimiento sería un mal precedente para el mundo", indicó el ejecutivo, pero consideró que en este caso "la aceleración por parte de los acreedores no resolverá nada".

Los acreedores de Argentina realizaron contrapropuestas a finales de la semana pasada luego de rechazar una oferta inicial del Gobierno que incluía un período de gracia de tres años, un recorte del 62% en el pago de cupones y la postergación de vencimientos hasta 2030 y más adelante.

Mercado expectante

Los mercados financieros de Argentina cerraron atentos a las señales sobre los próximos pasos a seguir en la millonaria reestructuración de deuda soberana.

"Mientras la atención sigue concentrada en las negociaciones con los acreedores, las señales de avance elevan las chances de llegar a un acuerdo a corto plazo para evitar complicaciones legales en caso de activarse un 'default selectivo', así como también el riesgo de que comiencen a filtrarse 'fondos buitre'", dijo Gustavo Ber, economista de Estudio Ber.

En ese escenario, el índice bursátil S&P Merval mejoró 3,97%, a un cierre provisorio de 41.388,50 puntos, impulsado por la mejora en acciones energéticas y financieras de buena liquidez, mientras que los bonos soberanos en la plaza extrabursátil local finalizaron con una leve mejora promedio de 0,2%, encabezados por las emisiones dolarizadas.

Edward Glossop, de Capital Economics, dijo en una nota que un incumplimiento no sorprendería al mercado, donde los bonos argentinos se cotizan a niveles muy bajos. Pero sostuvo que las conversaciones podrían prolongarse y las pérdidas podrían ser mayores de lo esperado, con valores de los bonos internacionales "tan bajos como 30 centavos por dólar".

FMI evita hablar del default

Más temprano en la mañana, en su habitual conferencia de prensa quincenal desde Washington -realizada de manera virtual por la pandemia del coronavirus-, el Fondo Monetario Internacional (FMI) evitó hablar sobre el default y planteó que mantiene la expectativa de que el Gobierno trasandino y los acreedores externos lleguen a un pronto acuerdo para reestructurar la deuda bajo legislación extranjera.

Tras preguntas de medios argentinos sobre la reacción del organismo respecto al que será el noveno default en la historia del país, el portavoz del FMI, Gerry Rice, dijo que "no quisiera especular sobre el resultado de las negociaciones", para reestructurar la deuda argentina pues "son un tema bilateral" entre el Gobierno y los tenedores de bonos, acotando que el FMI no participa del proceso "tal como es tradición y se aplica a todos los países".

Rice remarcó que en el organismo que dirige Kristalina Georgieva están "alentados por la voluntad de ambas partes (por el Gobierno y los bonistas) en seguir intercambiando para llegar a un acuerdo. Seguimos esperando que pueda alcanzarse un acuerdo que permita a Argentina abrir un sendero sostenible a futuro".

Respecto de la relación entre el gobierno de Alberto Fernández y el FMI, Rice planteó que tienen "un diálogo activo y constructivo", aunque aún no se han iniciado conversaciones sobre un nuevo programa con el organismo, con el que está pendiente la discusión por el préstamo stand-by por US$ 57.000 millones (del que se desembolsaron unos US$ 47.000 millones) que se otorgó durante la presidencia de Mauricio Macri, y que debe comenzar a pagarse el próximo año.

"Como hemos dicho con anterioridad, primero las autoridades argentinas quisieran tener una consulta del artículo IV y posteriormente se podría solicitar un programa del FMI. Ese es el interés de las autoridades, y lo respetamos. No tenemos calendario todavía", precisó Rice.

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