Argentina: ¿es inevitable un nuevo "default"?

Argentina: ¿es inevitable un nuevo "default"?

Las opiniones de los expertos están divididas. La crisis del coronavirus podría representar, pese a su amenaza a la economía mundial, una oportunidad para Argentina.

Sobre Argentina se cierne nuevamente, esta semana, la amenaza de caer en default o impago soberano. Sería el quinto de su historia (tras 1827, 1890, 1982 y 2002) o el noveno, si se incluyen defaults provinciales (en 1915 y 1930), un acuerdo con el Club de París para evitar default (en 1956) y uno considerado como default de deuda interna (en 1989), resume el consultor financiero argentino Miguel Ángel Boggiano, en el diario económico local El Cronista.

El actual peligro ocupa titulares hace meses, luego de que el expresidente conservador Mauricio Macri requiriese un nuevo rescate del Fondo Monetario Internacional (FMI): 57.000 millones de dólares, de los cuales el país recibió 44.000, para salir de la crisis cambiaria de 2018 (en la que se derrumbó el peso y el PIB, y se dispararon la inflación y el riesgo país).

Virtual default previsto

"Argentina es uno de los países que más frecuentemente ha caído en problemas de moratoria de pagos", comenta a DW Barbara Fritz, profesora de Economía en el Instituto de Estudios Latinoamericanos (LAI) de la Universidad Libre de Berlín. Su último default, en 2002, fue en su momento el impago soberano más grande de la historia de posguerra (casi 145.000 millones de dólares). No obstante, en 2018, el FMI otorgó "el mayor préstamo de su historia a un Gobierno conservador que, con un programa económico bastante liberal, no resolvió la situación y volvió tener problemas para pagar su deuda", agrega Fritz.

Ya a fines de febrero, el diario económico alemán Handelsblatt hacía notar que, en todo esto, está también en juego la reputación del FMI, "si evaluó tan equivocadamente la dinámica de endeudamiento de una economía y las consecuencias –un posible default– son tan crasas". Algo en lo que coincide Fritz, que prefiere no especular sobre posibles motivaciones del FMI para un préstamo tan "optimista".

Ya antes de ganar las elecciones, tras las primarias de agosto de 2019, el actual presidente, Alberto Fernández, advirtió que el país no podría pagar las obligaciones crediticias asumidas: "Estamos virtualmente en condiciones de default", declaró el aún candidato peronista al diario Clarín. Y se dijo partidario de negociar "uno por uno" con los tenedores de deuda soberana y postergar las fechas de reembolso, como en 2001.

Negociaciones con el FMI

Argentina lleva dos años en recesión con una contracción del PIB de 2,2 % en 2019. Tiene una deuda externa total de más de 311.251 millones de dólares (91,6 % de su PIB), según cifras del Ministerio de Economía al cierre de septiembre pasado. Fernández, que reclama al FMI y a los bonistas renegociar los plazos, el capital y los intereses de esa deuda, está en "negociaciones abiertas" con el FMI desde enero, destaca Fritz, profesora de economía latinoamericana en Berlín. Y estuvo de gira por Europa en febrero, recabando apoyo de los Gobiernos de Alemania, Italia, España y Francia para convencer a los acreedores privados de sumarse a un eventual acuerdo con el FMI.

En marzo, el FMI pidió a los acreedores privados una quita parcial de la deuda, para hacerla "sostenible". En ese punto estaba la situación antes de que la actual pandemia de coronavirus pusiera en jaque al mundo entero.

Y llegó el coronavirus...

Sin embargo, la pasada semana, en medio de la crisis del coronavirus, que ha paralizado economías en todo el mundo, el Gobierno argentino decidió postergar el pago de intereses y capital de los bonos en dólares emitidos bajo legislación local. Con un decreto de necesidad y urgencia (DNU) dispuso el diferimiento de estos pagos hasta el 31 de diciembre de este año o hasta que el Ministerio de Economía logre un acuerdo con los acreedores del resto de pasivos en el proceso de restructuración de deuda, resumió la consultora económica argentina Invecq.

La decisión dejó sin efecto un aviso de pago de intereses por valor de 118 millones de dólares publicado la semana anterior. Las cotizaciones y paridades de los bonos argentinos cayeron bruscamente, anticipando un escenario de default, agrega Invecq. Hoy, además, el FMI le ha pronosticado a Argentina una nueva caída del 5,7% del PIB para 2020. ¿Es el próximo default inevitable?

"La situación global cambió drásticamente"

¿Qué posibilidades tiene el Gobierno argentino de llegar a un acuerdo con los acreedores internacionales? ¿Se les pagará a los tenedores de bonos los próximos 500 millones, que vencen el 22 de abril, teniendo en cuenta que las reservas netas de divisas han disminuido a alrededor de 12 mil millones de dólares y que Alberto Fernández ha insistido en que quiere evitar un incumplimiento, pero no a expensas del bienestar de los argentinos?

Resolver los problemas de deuda de Argentina se considera esencial para resolver sus problemas económicos, incluida la recesión y una inflación que supera el 40 %. "La negociación va bien. En los próximos días haremos la oferta", aseguró la víspera el presidente Fernández al diario Perfil y adelantó que no firmaría "algo incumplible". Fuentes oficiales han adelantado al portal Infobae que la propuesta podría presentarse este miércoles (16.04.2020) y que creen que podría llegar a ser aceptada.

Pero no pocos analistas auguran que el país hará a los inversores privados internacionales, a quienes les adeuda alrededor de 83.000 millones de dólares, una oferta de reestructuración inaceptable para ellos, asegura el Financial Times. Otros, no obstante, apuestan por un "punto muerto" en las negociaciones (que podría ser de un año), hasta que la crisis del coronavirus pase y la economía argentina y mundial se estabilice.

"La situación global cambió drásticamente: 80 economías emergentes y en desarrollo ya han pedido ayuda al FMI, y hay informaciones de que el G-20 decidirá esta semana sobre un programa bastante amplio de quita de deuda para países afectados", advierte Fritz a DW. Además, las consideraciones de marzo del FMI sobre la necesidad de una quita parcial para Argentina también deberán ajustarse al nuevo escenario, en el que está claro que el país no crecerá como se previó antes, añade.

¿Y si no hay acuerdo ni moratoria de un año?

"La crisis abre una nueva puerta", ha asegurado al Financial Times Eduardo Levy Yeyati, decano de la Escuela de Gobierno de la Universidad Torcuato Di Tella, que ve casi imposible un rápido acuerdo de quita con los acreedores. La oferta de un punto muerto, sin embargo, podría "endulzarse" usando los 13 mil millones aún sin desembolsar del programa de rescate del FMI, actualmente suspendido, como un pago adelantado a los acreedores, insiste.

¿Qué implicaría ahora mismo caer en una nueva cesación de pagos, sin acuerdo con los acreedores? "Argentina ahora es un caso entre esos 80 países que buscan apoyo de emergencia del FMI. Hay fuga de capitales en todos. Los inversores internacionales no están invirtiendo en ningún país. Las monedas se están devaluando en todos", observa Fritz y concluye: "El shock argentino, en estas circunstancias, podría diluirse un poco en el shock financiero global". (few)

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