Argentina: aumentos de tarifas amenazan con socavar el consumo

Argentina: aumentos de tarifas amenazan con socavar el consumo

El gigante estatal de agua subirá precios en 26% desde mayo y el gas estará 40% más caro a partir de abril. Los ajustes se suman a los aplicados en diciembre y febrero.

No sólo las negociaciones salariales pesan sobre los esfuerzos del gobierno argentino para contener la inflación, la principal batalla del presidente Mauricio Macri.

El aumento de tarifas de los servicios básicos, que empezó en diciembre y este mes vio varias categorías subir en hasta 40%, hace que la meta de 15% anual sea prácticamente inalcanzable, amenazando con socavar el consumo y la recuperación de la tercera economía latinoamericana. Ayer, el gigante estatal Agua y Saneamientos Argentinos (AySA) anunció que buscará aumentar las tarifas un 26% a partir de mayo.

La empresa tiene 3,5 millones de clientes en el área metropolitana de Buenos Aires y la audiencia pública está agendada para el 15 de marzo. Es a través de una terapia de shock que el gobierno busca recuperar los quince años sin ajustes de precios.

En febrero ya hubo un aumento de casi 40% en los boletos de trenes y de 33% en los buses (en las tarifas mínimas), mientras que la luz subió un 18% y los peajes un 13%. En diciembre se produjo un ajuste de las facturas de luz y gas, en 42% y 45%, respectivamente.

Pero el proceso no ha terminado: las empresas de gas iniciaron esta semana negociaciones para aumentos adicionales de 40% desde abril. A partir del mismo mes, se aplicarán ajustes semestrales por inflación y los subsidios se seguirán reduciendo hasta octubre de 2019. En abril también aumentarán de precio los viajes en metro en la capital, en un 47%.

Para junio, están programados más ajustes en el transporte público, de más de 10%.

Presiones inflacionarias

Los precios anotaron un avance de 25% en enero (1,8% respecto a diciembre) y los analistas esperan que la cifra sea todavía mayor en febrero y marzo. Según un informe de la consultora FyE Consult, las presiones inflacionarias aumentarán a 2,2%-2,3% mensual entre diciembre y abril, desde 1,6% entre julio y noviembre del año pasado.

El ministro de Hacienda, Nicolás Dujovne, se mostró optimista al afirmar ayer que la inflación bajará en el segundo semestre del año, cuando terminan los ajustes. El gabinete tiene “muy en claro lo que está haciendo. El malestar de estos meses por la inflación es el costo a pagar por un programa definido.

Tiene lógica lo que estamos haciendo”, defendió las medidas. La autoridad afirmó que la inflación del año pasado –de 25%- “ha sido muchísimo más baja que la de 2016 y nadie duda que la de 2018 va a ser más baja que la de 2017”. Sea como sea, la inflación del primer semestre golpeará el consumo, que según FyE Consult puede “estancarse” en este período.

Con los precios nuevos y salarios viejos, “desde el punto de vista del poder adquisitivo, vamos a estar bastante apretados”, afirmó, por su parte, a El Cronista el director de la consultora Eco Go, Federico Furiase. Según datos publicados ayer, las ventas en los supermercados ya se estancaron en diciembre, después de crecer 1,1% el mes anterior.

Una encuesta de La Nación publicada la semana pasada mostró que la inflación es la principal preocupación de los argentinos (47%).

Negociaciones salariales

Paralelamente, el gobierno busca sellar el acuerdo de aumentos salariales con los profesores –entre otros gremiosantes de que empiece el año escolar: la administración de Buenos Aires convocó para mañana una reunión con el sindicato docente y busca limitar la actualización de sueldos a 15%, para anclar las expectativas de inflación.

Ayer, usando el método de garrote y zanahoria, el titular del Trabajo Jorge Triaca invitó a los sindicatos a sumarse a su gira europea en marzo que busca recopilar las prácticas en materia del diálogo social. Un día antes, su ministerio frenó el pago de un bono de 9.500 pesos argentinos (US$ 480) al gremio de los camioneros, el principal protagonista de la marcha masiva convocada para hoy en rechazo a políticas de la Casa Rosada.

Amenaza a recuperación

Las complicaciones que sufre el gabinete de Macri para promover su agenda y los drásticos aumentos de precios amenazan con minar la recuperación del país. El déficit fiscal es de 10% del Producto Interno Bruto y el gobierno se endeuda en mercados internacionales a un ritmo acelerado para financiar la brecha. Dujovne ayer reafirmó que “en lo fiscal, tenemos un programa orientado a bajar el déficit un punto por año”, y agregó que “eso nos lleva al equilibrio primario entre 2020 y 2021”. Según las estimaciones de Guido Sandleris, asesor jefe del Ministerio de Hacienda, el país habría crecido 2,8% en 2017, mientras que este año se expandirá a un ritmo mayor, de 3,5%. En tanto, el Relevamiento de Expectativas de Mercado del banco central muestra que las expectativas se están reduciendo por la inflación y el aumento del valor del dólar: los encuestados esperan una expansión de 3% para el año en curso. El dato oficial del PIB del año pasado será publicado el 21 de marzo.

www.prensa.cancilleria.gob.ar es un sitio web oficial del Gobierno Argentino