Allan Wagner Tizón: “En el Congreso ya no se puede repetir la pasada confrontación”

Allan Wagner Tizón: “En el Congreso ya no se puede repetir la pasada confrontación”

“Una fragmentación tan amplia, porque estamos hablando de nueve bancadas, no facilita la concertación”, sostiene el excanciller.

Allan Wagner no se aventura a pronosticar cómo se desarrollará el trabajo del nuevo Congreso. Bajo su óptica, las agrupaciones políticas tienen todavía que resolver temas internos: definir sus liderazgos y sus agendas legislativas.

Hubo mucho respaldo a la disolución del Congreso, pero ahora el 53% de la población no se siente representado en el nuevo Congreso. ¿Por qué cree que no estamos conformes con el resultado electoral?

Me parece que, por un lado, es un reflejo de lo que ha acontecido anteriormente con el Congreso que fue disuelto: insatisfacción que irradiaba a más del 80% de peruanos. Por otro lado, el hecho de que se haya producido una fragmentación en el resultado electoral puede ser que también contribuya a que algunas personas sientan que su preferencia no ha sido acogida. Hay que esperar que el nuevo Congreso comience a funcionar y ver cómo abordar los temas más importantes del país y desarrollar una agenda de trabajo positiva; lo tenemos que ver en la medida en que comience su trabajo.

La mitad del país; sin embargo, considera positiva la fragmentación congresal. ¿Eso no dificultará el trabajo legislativo?

Una fragmentación tan amplia, porque estamos hablando de nueve bancadas, no facilita la concertación. Un menor número de bancadas permite un diálogo más intenso y posiblemente más fructífero. Puede ser que eso sea también el reflejo de lo que hemos vivido con una bancada con una presencia abrumadora de la que hizo uso y abuso. Entonces, también la gente está reaccionando frente a eso y ahora ve como positivo que se haya producido esta fragmentación. Las cosas hay que interpretarlas en el contexto que estamos viviendo.

¿Cuáles deberían ser los primeros pasos de este nuevo Congreso para establecer una sintonía con la ciudadanía?

En primer lugar está la manera cómo se configure la Mesa Directiva y desde allí que se demuestre que el ánimo de los nuevos miembros del Congreso es positivo, de concertación y no de confrontación. La configuración de la Mesa será el primer paso, luego la conformación de comisiones y después la posibilidad de que prontamente puedan acordar una agenda de trabajo consensuada que recoja los temas más importantes para el país y, además, ser trabajados en el corto plazo que impone este Congreso.

¿De qué manera afectarán al trabajo parlamentario las fricciones que se han puesto sobre el tapete en agrupaciones como Unión por el Perú, respecto de la situación de Antauro Humala, o Podemos, donde Daniel Urresti y José Luna Gálvez se disputan el liderazgo en la conducción?

Yo más bien diría que hay que ver cómo afecta eso en el funcionamiento de cada una de las bancadas que usted menciona. El resto de bancadas, que no tienen ese tipo de problemas, podrán seguir funcionando.

 

¿Aún cuando se trata de bloques con un buen número de representantes?

Sin duda, ¿no? Pero es un problema que tiene que ser resuelto a nivel de cada bancada, no es un problema que comprenda al conjunto del Congreso.

¿Cree que el radicalismo de Unión por el Perú va, de alguna manera, a boicotear o impedir que se llegue a un consenso en propuestas, por ejemplo, sobre reforma política?

Eso es lo que tenemos que ver. Las propuestas iniciales son muy radicales y giran mucho alrededor del objetivo principal de lograr la amnistía o alguna forma de exoneración de la prisión de Antauro Humala. Vamos a ver cómo ellos plantean su posición respecto de otros temas de la agenda como reformas políticas, reforma del sistema de justicia y lucha contra la corrupción.

¿Es apresurado, entonces, prever cómo se va a desarrollar este nuevo Parlamento?

Hay que dar tiempo al tiempo y ver cómo funcionan las cosas. Ha habido un tiempo muy breve para que los distintos grupos políticos puedan prepararse para estas elecciones, por consiguiente muchos de ellos, la gran mayoría, no han logrado establecer con claridad sus liderazgos internos al mismo tiempo de definir sus agendas de trabajo legislativo.

¿Las bancadas, entonces, irán afiatando sus lineamientos de trabajo en el camino…?

Diría que tienen que terminar de organizarse. Resolver algunos problemas de liderazgos internos y, al mismo tiempo, definir sus agendas parlamentarias. Al respecto, quería comentar una experiencia positiva. En Transparencia, 20 días antes de las elecciones, enviamos a todos los partidos que participaban una carta solicitándoles que nos enviaran sus propuestas de trabajo. Diez lo hicieron y con ellos tuvimos una reunión en la que presentamos un documento de trabajo sobre la base de las agendas que nos enviaron y hay coincidencias en tres temas: reforma política, reforma del sistema de justicia y lucha contra la corrupción.

Eso ya es un avance…

Así es, y los invitamos a que discutan cómo pueden construir sobre esa base una agenda legislativa común. (…) Lo que sobresalió es un clima de concertación. Una conciencia clara de que no podía ni debía repetirse el tipo de confrontación que se experimentó en el Congreso pasado y un ánimo de trabajar juntos sobre la base de puntos de coincidencia.

¿Cree que, a pesar de algunas propuestas radicales, los integrantes del nuevo Congreso van con ideas y posturas distintas a las que tenían los que fueron elegidos en 2016?

Van con una conciencia de que la ciudadanía está muy decepcionada de lo que ha sido el funcionamiento del Congreso anterior. En palabras de ellos mismos, que de alguna manera tienen que ‘relegitimar’ el Parlamento frente a la ciudadanía y para eso deben concertar y trabajar sobre puntos comunes, (…) eso fue positivo. Una de las cosas que acordaron sobre la marcha fue la necesidad de modificar la Ley Electoral, de tal manera que se corra el plazo posiblemente hasta agosto para que las reformas en esa materia, tanto las aprobadas como otras que están pendientes, puedan ser aplicadas en las elecciones de 2021.

¿La reforma electoral debe ser una de las primeras tareas para llegar con un panorama más claro al 2021?

Exactamente, debe ser la primera.

En ese contexto, ¿cómo ve el diálogo al que convocó el presidente Vizcarra?

Me parece que es una aproximación positiva. La agenda de trabajo de aquí al 2021 tiene que ser una agenda compartida entre el Congreso y el Ejecutivo. Es un gesto positivo del presidente buscar una aproximación y luego eso ya se tendrá que ir decantando a través de los cauces correspondientes. Supongo que en las próximas reuniones el presidente del Consejo de Ministros tendrá una responsabilidad mayor.

La participación de personajes como el presidente de Podemos, José Luna, sobre quien pesa un pedido de prisión preventiva, no cayó bien en la ciudadanía y el premier también expresó su disgusto.

Y tiene toda la razón. Creo que fue una maniobra sorpresiva del señor Luna que no debió haber hecho eso, fue una falta de respeto. (…) Pienso que la agrupación no comparte ese tipo de actitudes. No se puede actuar con sorpresa y nocturnidad ¿no? Las cosas tienen que ser transparentes y está claro que Luna no era esperado en esa reunión, pero ese es uno de los temas que su partido y su bancada van a tener que resolver porque allí hay claramente un problema también de liderazgo.

Fuerza Popular quedó relegada a un cuarto lugar en la lista de partidos con representación congresal. ¿Es un castigo al obstruccionismo que ejerció en el disuelto Congreso?

Es consecuencia de la experiencia que hemos vivido y la manera como la ciudadanía percibía lo que estaba ocurriendo y que se reflejaba en las encuestas. (...) Fuerza Popular es una agrupación política que mantiene vigencia y tiene que reajustar ciertos mecanismos de trabajo.

Pese a los numerosos casos de corrupción pareciera que los peruanos no aprendemos y siguen conociéndose más hechos que involucran a autoridades. ¿Cuál es su reflexión sobre ese tema?

Lo que ocurría antes era que existían esos casos pero no se descubrían. Ahora están saliendo a flote. Se están investigando y eventualmente castigando. Eso es lo positivo. (…) Hoy vivimos una etapa en la que la ciudadanía reclama, y eso se refleja claramente en las encuestas, la necesidad de investigar, de sancionar y, al mismo tiempo, de ir a una estructura del Estado y de la sociedad donde lo que prime sea la honestidad y la integridad.

TENGA EN CUENTA

- Allan Wagner Tizón ha sido ministro de Relaciones Exteriores en dos períodos: 1985-1988 y 2002-2003. Asimismo, titular de Defensa en el gobierno de Alan García y embajador del Perú en España, Venezuela, Estados Unidos y los Países Bajos en diferentes años.

- En el año 2008 fue designado agente del Perú ante la Corte Internacional de Justicia para el caso sobre delimitación marítima con Chile.

- Actualmente es presidente de Transparencia. “Nuestra función es procurar que la democracia funcione lo mejor posible”, sostiene.

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