Al Sisi recibe a Bennett en la primera visita en 10 años de un primer ministro israelí a Egipto

Al Sisi recibe a Bennett en la primera visita en 10 años de un primer ministro israelí a Egipto

14:50 - Uno de los principales objetivos de la cumbre en el Sinaí es evitar una nueva escalada entre Israel y las milicias de Gaza

Bajo una espiral de apuñalamientos en Jerusalén y Cisjordania y proyectiles lanzados desde la Franja de Gaza con las represalias militares aéreas en los últimos cuatro días, el primer ministro israelí Naftali Bennett se ha reunido con el presidente egipcio Abdel Fatah Al Sisi en un encuentro en Sharm El Sheij que es muy relevante por varios motivos. En primer lugar, es la primera visita oficial de un 'premier' israelí a Egipto en 10 años y el primer encuentro de Bennett con el rais egipcio desde que llegó al poder en junio. En segundo lugar, porque El Cairo desempeña un papel fundamental para garantizar la tregua entre Israel y el grupo islamista Hamas que atraviesa su momento más frágil a raíz de los ataques en los últimos días de Yihad Islámica contra el sur de Israel tras la detención de cuatro de los seis presos palestinos que huyeron de la cárcel israelí.

"Ha sido una reunión muy importante y muy buena durante la cual, en primer lugar, hemos creado una base para una relación profunda", ha afirmado Bennett que elogió "el significativo papel de Egipto para garantizar la estabilidad de seguridad en la Franja de Gaza y el hallazgo de la solución a la cuestión de los secuestrados", en alusión a los dos civiles y los cadáveres de dos soldados israelíes en manos de Hamas.

Al Sisi, por su parte, destacó la importancia de mantener la tregua en Gaza y del apoyo de la comunidad internacional a los esfuerzos para la reconstrucción del enclave palestino situado entre Egipto e Israel. Asimismo, recordó el apoyo egipcio a "los esfuerzos para un acuerdo de paz general en Oriente Medio basado en la solución de dos Estados y las decisiones internacionales".

El alto el fuego, logrado en un acuerdo indirecto y no escrito tras la última gran escalada a mediados de mayo entre el Ejército israelí y las milicias de Gaza, fue el centro de la reunión a orillas del mar Rojo. Desde el pasado viernes, Yihad Islámica ha lanzado un proyectil cada día siendo interceptados por la batería defensiva "Cúpula de Hierro" en el sur de Israel. Tras cada ataque, la Fuerza Aérea israelí ha bombardeado túneles y bases vacías de Hamas en la Franja de Gaza

El ataque de Yihad Islámica es interpretado como reacción a la detención de cuatro presos palestinos que hace una semana huyeron de la cárcel de Gilboa. Cinco de los seis milicianos son miembros de Yihad. Las facciones palestinas también avisaron con represalias por la decisión del Servicio Penitenciario israelí tras la huida de los presos de no permitir a los reos de Yihad estar en la misma celda como hasta ahora.

Hamas ha dado luz verde a estos ataques para presionar a Israel a que acepte el ingreso de dinero en efectivo de Catar destinado a sus funcionarios en Gaza después de que la ayuda llegara estos días a las familias más necesitadas del paupérrimo enclave palestino. El Gobierno israelí exige que la ayuda catarí a los efectivos de Hamas (un tercio de unos 30 millones de dólares) sea canalizada y controlada por la Autoridad Nacional Palestina (ANP) presidida por Abu Mazen en Cisjordania y no vaya directamente al grupo integrista.

El timing del encuentro en Sharm el Sheij, preparado al detalle en las últimas semanas por ambas partes, empezó prácticamente a la misma hora en la que un palestino de Hebrón entró en una tienda cerca de la estación central de autobuses en Jerusalén e hirió a tres israelíes antes de que una policía le disparara. El atacante fue evacuado al hospital en estado crítico. Horas antes, otro palestino apuñaló e hirió levementea un policía en un cruce entre Belén y un bloque de colonias en Cisjordania. Hamas y Yihad han aplaudido los ataques, que se suman al que el pasado viernes cometió otro palestino contra un policía israelí en la Ciudad Vieja.

La cita con Al Sisi llega semanas después de que Bennett se reuniera en Israel con el jefe de la Inteligencia egipcia, Abbas Kamel, para tratar los mecanismos que garanticen la tregua. Los mediadores egipcios han avisado a Hamas que si continúan los proyectiles desde Gaza, Israel lanzará una nueva ofensiva militar contra las milicias.

Para Al Sisi, Israel es importante como aliado estratégico en dos esferas. A nivel de seguridad, debido a la cooperación contra los yihadistas en el Sinaí y a favor de la calma en la vecina Gaza. A nivel diplomático, le puede ayudar en la relación que temía con el nuevo presidente estadounidense, Joe Biden, que es mucho más sensible a los derechos humanos en Egipto que su antecesor Donald Trump. Por eso quizá el dirigente egipcio accedió a dar inusitada publicidad al encuentro y que estuviera con la bandera israelí junto a la egipcia en la sala en contraste con las reuniones en los últimos años con Benjamin Netanyahu. Aunque los dos países firmaron un acuerdo de paz en 1979, las relaciones bilaterales han sido frías y centradas en cooperación en seguridad.

Bennett, que viajó al balneario egipcio del Sinaí en un avión de El Al con un sistema defensivo antimisiles, ha visto cómo la realidad ha reducido el protagonismo que esperaba en sus dos reuniones diplomáticas más importantes desde que aceptara liderar un Gobierno con otro partido derechista, varios del centroizquierda y uno árabe. Si su cita con Biden en la Casa Blanca tuvo que ser aplazada 24 horas a raíz del atentado yihadista en el aeropuerto de Kabul, su encuentro con Al Sisi ha sido ligeramente eclipsado en los medios israelíes por el nuevo apuñalamiento en Jerusalén.

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