Bolivia  ●  Chile  ●  Evo Morales  ●  Islas Malvinas  ●  Mercosur  ●  Mercosur-UE  ●  Venezuela

A 40 años de la crisis del Beagle, Argentina y Chile conmemoran un hito de la aviación

A 40 años de la crisis del Beagle, Argentina y Chile conmemoran un hito de la aviación

Los ministros de Defensa de ambos países se reunirán en Mendoza, donde en 1918 el teniente Dagoberto Godoy logró una hazaña sin precedentes. Convertido en héroe nacional, fue nuestro propio Neil Armstrong.

"Godoy, ¡arriba!".

Son las 03:10 horas del jueves 12 de diciembre de 1918 y la voz del mayor Carlos Lira resuena en un dormitorio de la Escuela de Aeronáutica Militar, en El Bosque. Allí, el teniente de Ejército Dagoberto Godoy Fuentealba (25) dormía antes de la misión que marcaría su vida: convertirse en el primer ser humano en cruzar la cordillera de los Andes en avión y por su parte más alta, entre Santiago y Mendoza.

Sobre la mesa estaba no solo una recompensa de 50 mil pesos oro que los gobiernos de Chile y Argentina habían acordado cinco años antes para estimular a los aviadores, sino también el orgullo deportivo de superar un desafío que parecía imposible.

El reto -parte de otros que la naciente aviación mundial acometía en los Alpes, el canal de la Mancha o el Mediterráneo- desató una competencia entre pilotos de ambos países.

El chileno Clodomiro Figueroa lo intentó en 1913, pero su Bleriot XI no ganó la altura suficiente. Jorge Newbery, pionero de la aeronáutica argentina, murió al estrellarse en un Bleriot justo antes de hacer su intento. Su compatriota Pedro Zanni igualmente capotó en 1917, en un Morane Saulnier, aunque sobrevivió. Otro trasandino, Luis Candelaria, tuvo éxito el 13 de abril de 1918, también al mando de un Morane Saulnier, pero entre Zapala y Cunco, más al sur del paralelo 35º. Por eso, no calificó para la recompensa.

Las probabilidades de éxito para Chile aumentaron cuando en noviembre de 2018 el país recibió 12 monoplanos Bristol MC1 provenientes de Inglaterra, que de este modo seguía compensando la requisa de dos acorazados chilenos que se construían al inicio de la I Guerra Mundial.

La potencia de su motor de 110 caballos de fuerza le daba al Bristol un techo de seis mil metros, suficiente para hacer frente a la cordillera. Otra ventaja era su aerodinámica. "El ser monoplano (de una ala) le daba más velocidad", explica el director del Museo Nacional Aeronáutico, Ricardo Gutiérrez.

En uno de ellos, el C4988, Godoy consumó la travesía de 88 minutos que lo convertiría en héroe (ver infografía). Lo hizo sentado en una silla de mimbre, con un estanque de combustible a sus espaldas y a la intemperie, serpenteando entre el Aconcagua y el Tupungato.

"Tú volabas como Dios te echó al mundo, con la capacidad de tu caja torácica. No había mascarillas ni cabinas cerradas", explica Eduardo Werner, investigador histórico del museo.

Tras cuatro días de homenajes en Mendoza, Godoy regresó a Chile en tren. El comercio y las oficinas cerraron anticipadamente en Los Andes y Santiago para permitir que una multitud lo recibiera en las calles. Condecorado y reconocido por ambos países, fue nuestro propio Neil Armstrong.

El hito será recordado este 12 y 13 de diciembre con ceremonias en Santiago y Mendoza. A esta última irán los ministros de Defensa de Chile y Argentina, Alberto Espina y Óscar Raúl Aguad, quienes darán una señal de unidad a exactos 40 años de que ambos países estuvieran a punto de entrar en guerra por las islas del canal Beagle.

Espina y el comandante en jefe de la FACh, Arturo Merino Núñez, recrearán la gesta volando a Mendoza en aviones Pillán.

www.prensa.cancilleria.gob.ar es un sitio web oficial del Gobierno Argentino